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Glencoe (II)

Hace ya algunas semanas que os publique las imágenes de uno de los valles escoceses más bonitos y que a mí me dejó muy impresionada, Glencoe (entrada del blog sobre Glencoe).

Tanto es así que encontraba motivos fotográficos por doquier aunque la luz era muy cambiante en pocos minutos por el rápido avance de las nubes y la amenaza de perturbación que se haría notar. De hecho, creo que fue una de las tardes mejor aprovechadas fotográficamente y que me ha dado material para hacer una trilogía, así que aquí va la 2a entrada sobre este valle.

Como he dicho, los paisajes me parecieron magníficos y si no, juzgad vosotr@s mism@!

Las aguas de estos ríos, por los minerales por los cuales pasa, adquiere una tonalidad oscura en gran parte de las zonas de Escocia que visitamos y des del primer momento me recordó a un refresco de cola, de hecho el agua del lago Ness también tenía esa tonalidad (entrada del blog sobre el lago Ness).

El valle era visualmente muy fotogénico.

De pronto, giré la vista 180º al encuadre anterior y me di cuenta que el tiempo había cambiado rápidamente y se volvió amenazador.

¿Nos íbamos a mojar? Todo apunta a que sí…

Y para finalizar una de las fotografías que más me gustaron de esa tarde (aunque en la próxima entrada veréis que tal vez no la que más).

Hasta la próxima entrada. Nos leemos!

Los mares de la Luna

El pasado miércoles 8 de abril tuvo lugar una superluna con un máximo de 99,2% de plenitud, a las 4:36 h de la madrugada, hora Madrid – Paris – Berlín o lo que es lo mismo, para el mes de abril en el hemisferio norte, CEST ( Central European Summer Time) o lo que es lo mismo, UTC+2 (Universal Coordinated Time). A esa hora su tamaño era un 7,7% mayor de la media habitual (datos leídos de la app Photopills).

La verdad es que la podríamos llamar como superluna de confinamiento por las medidas a las que estamos sujetos por prevención del coronavirus que tiene en jaque al mundo entero, por lo menos en esta primera mitad de 2020.

De hecho casi no me entero ni llego a pensar en ello si no fuera por varias fotografías que vi por instagram (en estos momentos es el aparador o galería fotográfica de moda). La primera que me impactó y me puso sobre aviso fue la de Jordi Casanovas (buscadlo en instagram y en 500px.com/JordiCasanovas y disfrutad de su galería). Así que el dia 9 de abril, a las 4 de la mañana, pretendía hacer yo mi versión pero ya no era superluna, era simplemente luna llena ya entrando en fase decreciente (95,7%). Creo que se puede llamar como luna gibosa. Suerte que me desperté un poco antes y me di cuenta que empezaban a venir nubes por lo que me puse a fotografiar (total, poca variación o ninguna iba a haber), sobre las 3.15 de la mañana, desde mi pequeño balcón.

A todo eso que me fuí a dormir más feliz que unas castañuelas y con el «espiritu» reconfortado por poder hacer lo que más me gusta y pensando en lo que dusfrutaría hoy en procesar la toma.

Y esta mañana (9 de abril) al curiosear a mis contactos de instagram, me encuentro una espectacular fotografía de la Luna de Antoni Cladera, fotógrafo del equipo Photopills, (buscadlo también en instagram y en su web) en la que había sacado colores a la luna. Y a mi intención, ya inicial, de identificar lo que pudiera de la geografía lunar se unió la curiosidad por saber como se podrían sacar esos tonos a la luna, fruto de los distintos minerales que la conforman (basalto, silicatos, feldespatos…).

Y dicho y hecho, me puse a buscar y encontré este artículo del portal Astrosurf sobre el procesado de la Luna. Este es el resultado conseguido:

Personalmente, tal vez porque sea mi primera vez con este procesado, estoy muy contento.

Como os dije, mi curiosidad por aprender de aquello que fotografío me llevó a buscar información sobre la Luna y a pasar ratos muy agradables aprendiendo cosas que no sabía (el conocimiento está al alcance en nuestros tiempos modernos pero en la sobreinformación en la que vivimos eso no basta, hace falta que te pique el interés y la motivación para realmente aprender). La verdad és que la astrofotografía és un campo en el que hago incursiones muy tímidas y de principiantes (alguna nocturna con estrellas, alguna Vía Láctea cerca de casa, algún intento de hacer trazos de estrellas…) y me gustaría profundizar bastante más.

Mi intención inicial era identificar algunos mares (esas manchas oscuras que se ven) que realmente es depósito de material volcánico que, en observaciones en siglos anteriores, dieron a los astrónomos esa percepción de «mares», pero reconozco que la curiosidad por algunos cráteres me pudo. Hice los 3 que pude identificar mejor. Lo de los cráteres es una locura!

Lo que no pone «mare» són los 3 cráteres: Tycho, Plato y Copernicus, que he sabido identificar.

Pero una de las cosas que no quiero es engañar a nadie. La Luna parece de buen tamaño en el fotograma pero realmente no lo es. La tuve que fotografiar con un 70-200 a 200mm i un multiplicador 1,4; es decir a 280 mm. Pero es que además no usé la full frame sinó una cámara APSC (la 7D, la Mk I) que da un factor de recorte de x1,6 con lo que realmente fue un 448mm. Pero ni con esas, tuve que recortar bastante la imagen. Atentos a la decepción…

Para aquellos a los que os guste, como a mí, os dejo unos enlaces, mayoritariamente a la Wikipedia que he consultado para documentarme:

Geología de la Luna (fuente Wikipedia): explica las diferentes teorías de formación de la Luna, el paisaje lunar, la superfície lunar, la composición…

Anexo: mares lunares (fuente wikipedia): listado de mares i oceanos con coordenadas (en los enlaces de sus recursos podeis ver los valles, cráteres….)

Entrada titulada «Un poco de geografía lunar» de la web astroaficion.com

Entrada «Sacar los colores a la Luna» de la web astrosurf.com (tiene un protocolo de procesado para una versión ya antingua de Photoshop pero que se puede seguir bastante bien con la versión actual, claro, si no estás totalmente oxidado como yo, que solo uso Lightroom).

Espero que hayáis disfrutado de esta entrada.

Hasta la siguiente!

Buitre común

En este tiempo de confinamiento y para muchos, de estresante teletrabajo (incluso más que trabajando «in situ»), hay que marcarse horarios y buscar momentos que le reconforten a uno el alma. Es momento de acabar de procesar esas fotos que no tenían fecha prevista, esos álbumes que se quedaron a medias, esos tesoros en bruto escondidos en el archivo a medio camino entre descartes y fotografías que pasaron el corte personal en espera de nuevo aprendizaje del procesado o de mejoras en el motor del mismo…

En este caso os muestro 3 fotografías de un mismo ejemplar de Gyps fulvus o lo que es lo mismo, de buitre común. Es un ejemplar en semicautividad en el parque animalario Aran Park. Sinceramente no soy demasiado de estos parques pero los prefiero a los zoos, su evolución y mejora en la reproducción del hábitat es notoria y en éste que pude visitar, además eran especies autóctonas (al menos en su mayoría) aunque desconozco su procedencia (si ya nacieron en cautividad, si son animales recuperados con algún impedimento para su liberación…).

Y ahora un retrato de «cara» para mostrar detalles.

Finalizo con un enlace a la ficha del buitre común de la web de Aran Park.

Resumen de entradas del 2019

Hoy, último día del año, ha sido mi momento elegido para echar la vista atrás y recopilar los títulos (y enlaces si clicas en ellos) de las entradas que he publicado en el blog este 2019.

Nature Shots lleva en activo en esta dirección des de 2011, un par de años antes tenia otra dirección en el servidor gratuito de wordpress, durante estos años todo ha cambiado: mi situación personal, situación familiar, mi situación laboral, proyectos fotográficos, viajes familiares pero con carácter fotográfico, altos y bajos en la fotografía por factores externos e internos… pero este 2019 decidí remontar sin imponerme ningún ritmo, ninguna prisa por tenerlo todo al día, sin temática concreta, sin menospreciar mi archivo inédito y por ende sacándolo a la luz cada vez que me apetece.

Así que, aquí va el resumen de entradas de 2019!

Feliz 2020!

Era Artiga de Lin (II)

A pocos días para que acabe el año voy a intentar acabar las entradas sobre otoño que aún me quedan de la escapada que hice en noviembre por la Val d’Aran y zonas colindantes. Sinceramente no creo que las acabe antes de finalizar 2019, probablemente me quede alguna pendiente. Lo intentaré concentrando más entradas esta semana.

La que estáis leyendo es la segunda entrada sobre este maravilloso y espectacular paraje de Artiga de Lin. Estuve hace años por la zona en verano pero recomiendo muy mucho visitarla en otoño. Fue espectacular!

Si os perdisteis la primera de las entradas podéis ir a ella haciendo CLICK AQUÍ

En el momento de descubrir la zona con un paseo muy agradable se dispuso a llover, situación que junto con el cielo tapado, hicieron que los colores que veíamos en retina fuesen ya de «per se» saturados. Además tuvimos incluso momentos de niebla pasajera que le dieron una atmósfera aún más espectacular si cabe.

En las siguientes imágenes podréis ver o por lo menos intuir la espectacularidad de la zona.

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Aigüestortes i estany de St Maurici

Este año por el puente de Todos los Santos he tenido la gran suerte de gozar de la complicidad de mi familia junto con tres días festivos para dedicarlos a fotografiar el otoño en los Pirineos.

Nuestra primera parada fue en el parque nacional de Aigüestortes i estany de St Maurici.

Lago de St Maurici

El otoño en los Pirineos es mágico con unos colores muy llamativos que no suelen verse en las zonas más costeras aunque sí en otras zonas de interior. Eso sí, está a merced de la climatología y nunca sabes, cuando planificas, si vas a poder fotografiarlos. Lo mismo se mantienen 15 días como empieza a llover y entrar viento que tira gran parte de las hojas, como empieza a nevar.

Hacía mucho tiempo que no fotografiaba encuadres pensando en unirlos luego en una panorámica y este fue el resultado:

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Urquhart castle

Situado a la orilla del lago Ness (que se merece otra entrada) se encuentra el castillo de Urquhart cuyos registros remontan al siglo XIII aunque muy probablemente que en la zona hubiese algun asentamiento picto ya en el siglo V. (+ info en la web de Historic Environment Scotland).

El castillo solo mantiene su estructura y poco o nada se conservan de las salas interiores pero sí se puede ver su distribución e información a través de algunos paneles. En mi opinión bien vale una visita, no en vano es de los más turísticos en número de visitantes al año.

En las siguientes fotografías podéis ver un poco de este castillo.

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Identificando el cielo

El pasado 14 de julio, en una escapada familiar a la Vall de Núria, me llevé una alegría como pocas veces, una de las noches en un cielo despejado, sin nubes y con poca humedad observé un cielo con tal cantidad de estrellas como no había visto antes y pude realizar la fotografia que ya llevaba planificada des de casa. La fotografía como tal ya la publiqué no hace mucho en una entrada titulada  Vía Láctea sobre la Vall de Núria.

Efectivamente, la planificación que hice en casa con PhotoPills (app hiper recomendada para planificación fotográfica), fue acertada:

 

Y una vez en el lugar simplemente, usando la realidad aumentada comprobé que el encuadre que tenía en mente era viable porqué quería fotografiar el centro galáctico y no sabía si la forma de V que dejaban las montañas sería un buen lugar para poderlo enmarcar o si por el contrario lo taparían.

 

 

Tal y como se puede ver a las 23:13 del día 13 de julio se podrían dar la condiciones aunque luego realmente la climatología hizo de las suyas y como en montaña es muy variable esa noche pasó de todo, se encapotó el cielo al 100%, 30 minutos más tarde se puso a llover, mirando la aplicación Windy para ver la evolución de las nubes (que por cierto que comprobé que a previsión corta de tiempo es muy fiable) y daba momentos de mucha nubosidad, otros de apenas… así que aguanté el pequeño chaparrón (si hubiese sido fuerte hubiese tenido que plegar) y para adelante!

Ya previamente sobre las 9 y algo, todavía con luz, puse la cámara donde quería, busqué el encuadre, enfoque manual a hiperfocal (ayudado con Photopills, ya os digo que realmente es genial). Os muestro una foto con el móvil para que os hagáis una idea:

 

 

Finalmente y aunque pude tomar fotos de la Vía Láctea con su centro, la mejor noche fue la siguiente, la del 14 de julio, una noche completamente clara y sin nubes. Luego en casa y por inquietudes que realmente van evolucionando del aprendizaje de la propia fotografía me he entretenido a identificar diferentes estrellas y a dibujar algunas constelaciones con la ayuda de Stellarium, simplemente poniendo las coordenadas del sitio, la altitud, el día y la hora. En esta captura de pantalla del ordenador podéis ver lo que el programa me indicaba que se veía en aquella noche tan estrellada. No sé si algún virtuoso de al astronomía estará leyendo esta humilde entrada (seguramente puede que le parezca poca cosa o con poca «chicha») pero yo con tal cantidad de estrellas y mi gran ignorancia al respecto soy totalmente incapaz de identificar nada a simple vista, ni con la cámara y mucho menos orientarme para saber que estoy viendo (limitaciones personales). Así que fotografío y luego en casa tranquilamente busco, identifico y dibujo, un trabajo de chinos por el tiempo que necesito para hacerlo pero cuando consigo resultados la verdad es que me llena.

 

 

Y ésta es la fotografía con las constelaciones identificadas:

 

 

Como se puede observar las constelaciones están dibujadas en azul y las estrellas que conforman los vértices del dibujo están redondeadas en rojo. Básicamente se pueden ver las constelaciones de sagitario, escudo, cisne, parte de sageta y parte de serpiente (ofiuco).

También pude identificar algunos objetos de cielo profundo (pocos), marcados en verde, como  cúmulos (clusters) de estrellas y nebulosas. Obviamente falta que estén bien identificados pero por el momento creo haber identificado el cúmulo de ptolomeo, el de la mariposa, el cúmulo del tridente de Poseidón, la nebulosa del lago (de la laguna), la nebulosa Trífida y la nebulosa Omega. Todos estos nombre no me los sé ni mucho menos, simplemente iba buscando las posiciones y Stellarium los iba identificando.

Como ya dije antes, nunca me había fijado en los objetos de cielo profundo y me siento muy satisfecho de haber podido fotografiarlos.

También se podía ver Saturno, es ese punto brillante redondeado en verde en el brazo superior de Sagitario (que por cierto también llaman la tetera porque si le quitas los brazos el dibujo del cuerpo recuerda a una tetera). También estaba Júpiter pero me quedó fuera del encuadre y ahora no recuerdo si tapado o no por la montaña de la derecha de la imagen.

También hice una larga exposición para sacar un poco de trazas de estrellas aunque la verdad es que el máximo tiempo de exposición que me dio era de 14 minutos y 30 segundos (hice una conversión rápida con Photopills sobre qué tiempo de exposición necesitaba para f/2,8 e ISO 100 si para f/2,8 e ISO 6400 necesité 15 s). No me acaban de gustar estas largas exposiciones cuando tenemos la Vía Láctea en el cielo pues se queda una imagen borrosa (lógico por el movimiento de la bóveda celeste, bueno de la Tierra, que es lo que aprovechamos para el trazo de las estrellas) que no me acaba de parecer estética.

 

 

Lo que si me «alucina» son los colores de las estrellas. La línea discontinua que se ve saliendo de la diagonal no fue intencionada, seguramente fue un avión de los muchos que me fijé que había a esas horas de la noche.

Bueno, pues creo que me ha quedado una de las entradas más completas de las que he hecho hasta ahora en el blog. Espero que os haya gustado y la hayáis disfrutado tanto como yo. Si veis incorrecciones no dudéis en decirlo en los comentarios.

Un saludo!

 

Review de producto: fotolibro de Saal Digital

Hace tiempo que quería probar alternativas a los típicos fotolibros, fotoálbums o álbumes digitales, llamadles como queráis. No acababa de estar contento con los resultados obtenidos hasta ahora. En algunos casos las impresiones eran «correctas», pero sin pretensiones. En otras, habían fallos porque la maquinaria usada para la impresión se iba mucho de lo que se veía en una pantalla calibrada, en donde el procesado se había cuidado con mimo. En algunas ocasiones se iba tanto que las imágenes que me llegaban impresas eran grisáceas y mortecinas.

La experiencia es un grado, así que después de sucederme ese apagamiento en colores y tonos medios, y para evitarlo, aprendí la lección de pedir los perfiles ICC de salida de la maquinaria que haría los fotolibros. Algunas empresas las enviaban bajo petición expresa pero no los podías encontrar en su web (los perfiles ICC) porque se escudaban en que «sus servicios eran para aficionados a la fotografía» (imagino que con ello no querían decir realmente aficionados serios o avanzados sino más bien aquellos que hacen fotos casuales o de vacaciones por el mero recuerdo sin más pretensiones), en algún otro laboratorio incluso el comercial de atención al cliente no tenía ni idea de lo que era un perfil ICC… Así que he ido dando tumbos de un laboratorio a otro, arriesgándome a hacer alguna prueba en alguno y negándome en redondo con otros.

Sí, soy muy «tiquismiquis» con los revelados de mis fotografías tanto los que hago en álbumes como las que revelo en papel a tamaño de 30×20 o superior. ¿Y no es lógico?.

Si procuro cuidar el proceso de captura y de revelado en un monitor calibrado y dedicado para fotografía que permite la interpretación del 95%  (o 98%, lo digo de memoria) del espacio de color Adobe RGB (aunque el módulo de revelado de LR usa el espacio de color Prophoto, más amplio que el Adobe RGB) qué menos que pretender que esos resultados se reflejen el el posterior revelado. ¿Sino para que dedicar tanto tiempo en controlar el proceso?

A través de facebook me puse en contacto con Saal Digital que me permitió hacer una prueba de producto de su álbum digital y que detallo a continuación.

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Gullfoss

Gullfoss es una de las cascadas más visitada de Islandia y de las más espectaculares, aunque para mi gusto aún las hay más. Situada en la ruta que se conoce como Golden Circle (o círculo dorado) junto con Geysir (del que ya os hablaré en una próxima entrada) es prácticamente una parada obligada para los que van a ese fantástico país, al menos si se visita por primera vez.

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Fijaos como en la imagen se puede ver la magnificencia de esta cascada comparándola con la escala humana de los visitantes que se ven en la izquierda de la imagen, que, todo dicho sea de paso, se arriesgaron mucho puesto que el camino estaba cerrado por una cadena por riesgo de resbalones y caídas al estar todo helado. Al haber llovido en los días anteriores toda la nieve se convirtió en hielo y se hacía casi indispensable el uso de crampones o derivados. Nosotros no llevábamos por lo que nos movíamos de forma torpe y lenta con mucho cuidado de no resbalar para no llevarnos un mal golpe o rompernos algo. No fue nada cómodo.

Además el parking estaba encharcado de agua de las constantes lluvias y al bajar del coche de alquiler (por cierto, un Dacia Duster) teníamos agua hasta los tobillos. Suerte de las botas de caminar y los pantalones que repelían el agua.

La imagen anterior está tomada desde el mirador superior. Más tarde bajamos al de más abajo y pude hacer esta otra:

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