Dunottar castle

El primer castillo escocés que visitamos por dentro fue el castillo de Dunottar. Aunque está en ruinas me impactó mucho por su ubicación. Realmente tiene una fuerza visual y compositiva fotográficamente hablando, brutal. Fue verlo en la distancia y mi mente empezó a despertar y a buscar encuadres y composiciones como hacía mucho tiempo que no me pasaba. Era un paisaje muy diferente a los que estoy acostumbrado en mi zona y eso siempre me me motiva y «alimenta» la avidez visual de buscar el mejor encuadre, la mejor posibilidad. Y lástima que no vivo por esas zonas porque también me pasaría una buena temporada buscando las mejores luces.

Como es de suponer por muy alejado que esté de una gran ciudad, en pleno mes de agosto hay gente por doquier que como yo nos dedicamos a recorrer Escocia para visitarlo. Cada uno con sus intenciones, las mías más fotográficas, otros tal vez más filantrópicas, otros gastronómicas y otros simplemente por salir de la rutina.

El castillo está situado en un saliente de los acantilados de Stonehaven, en el condado de Aberdeenshire, en la costa noreste de Escocia. Las construcciones que se pueden ver semiderruidas datan de la Edad Media, s XIV i XV aunque se cree que sus orígenes se remontan más atrás hacia el s. X o antes. Si os gusta la historia y/o os gusta aprender sobre lo que veis os recomiendo la explicación detallada del blog de Lovely Scotland (en castellano).

A medida que nos acercamos se puede observar como está sobre un peñasco escarpado con zona de «playa» (no de arena) a banda y banda y un único punto de acceso.

El único punto de acceso, un camino central.

La suerte fue que ese día (como parece ser habitual en Escocia) estaba nublado y la luz era muy filtrada y con el polarizador los colores quedaban muy vivos y saturados. Si el castillo era muy bonito no puedo dejar de pensar en la costa escocesa. Un verdadero «parque de atracciones» para un fotógrafo de paisaje. Simplemente, preciosa.

¿Alguien se ha fijado en las dos personitas que hay encima del acantilado? No posaban para mi pero se pusieron a «huevo» para dar una idea de escala a la fotografía.

Los acantilados son verdaderas colonias de aves marinas, eso sí, por esas latitudes ni rastro de frailecillos.

Luego bajamos a la playa que se ve en la segunda fotografía. Muy muy fotogénica. Me encantan esos contrastes entre las piedras negras, los líquenes (si es que lo son) anaranjados y las algas verdes.

Nos leemos! 🙂