Astronomía

Las Pléyades – M45

A principios de enero pude fotografiar las Pléyades. Una «localización celeste» a la que le tenía muchas ganas de probar con la Star Adventurer, pero de la que no estoy totalmente satisfecho. Tendré que perseverar y volver a intentarlo.

La imagen se ha obtenido a partir de 34 imágenes «light» a f/8, 132s a ISO 640 dando una integración total de 1 hora y aproximadamente 15 minutos; 7 darks, 11 flats y 16 bias (offset) apiladas y procesadas con PixInsight y finalizadas con Photoshop.

La fotografía fue tomada con una Canon 7D y un teleobjetivo fotográfico a 200 mm. Tiene un ligero recorte para reencuadrar.

Como se puede ver las Pléyades están envueltas en una nebulosa. Se trata de una nebulosa de reflexión. Es decir, polvo interestelar que refleja la luz de las estrellas jóvenes y calientes. Aunque debiera parecer, por nuestro imaginario colectivo que, por el hecho de ser estrellas calientes se debiera mostrar un color rojizo, esto no es así. Aquello que nuestros ojos pueden ver está en lo que se denomina la zona visible del espectro electromagnético. En este espectro se puede observar cómo las zonas rojas tienen una longitud de onda mayor que las zonas azules (y sobretodo violetas). Es decir, su frecuencia (la frecuencia se obtiene dividiendo la velocidad de la luz en el vacío entre la longitud de onda ) es menor y por tanto su energía electromagnética (que se obtiene multiplicando la constante de Planck por la frecuencia) también lo es. En el caso de la zona «azul» es al contrario y por tanto la energía electromagnética es mayor. Como siempre, recomiendo ampliar información en el blog de Astronomía para todos.

Antes decía que no estaba del todo contento con la imagen obtenida por el siguiente motivo. Tengo las estrellas tan saturadas que no he obtenido información del color de las mismas durante la captura. Probablemente se trate de un mal ajuste de los parámetros puesto que creo probable que si hubiese forzado más el ISO a 800 o 1600 e incluso 3200 ISO, aún a costa de tener ruido electrónico, hubiese obtenido esa información de color sutil. Eso sí, probablemente también hubiese perdido información de la nebulosa de reflexión. 132 segundos a ISO 640 a a f/8 serían el equivalente (manteniendo el diafragma) a 1 minutos y 46 segundos a ISO 800 o bien a 53 segundos a ISO 1600 o incluso a 26 segundos a ISO 3200.

Tal vez lo suyo hubiese sido un cierto compromiso y bajar el diafragma a f/5,6 y el ISO a 1600, que también equivalen a esos 26 segundos de exposición por imagen. En fin, cosas de tener un cielo Bortle 5. Por otra parte lo he querido recuperar mediante el procesado y como la nebulosa me ha salido bastante blanquecina, solo he podido obtener una coloración lilosa (vaya, no sé si «podido» o mejor dicho solo he «sabido obtener» puesto que en esto del procesado astrofotográfico aún esto muy verde).

La Pléyades, también conocidas como «las siete hermanas» realmente están definidas por 9 estrellas (algunas de ellas dobles) cuyos nombres surgen de la mitología griega.

Atlas y Pleione serían los «padres» de las 7 hermanas, que serían el resto de nombres que salen identificados.

Las Pléyades son un cúmulo abierto de estrellas con una edad estimada de algo más de 100 millones de años y una distancia estimada de entre 400 y 450 años luz (es decir que llegaríamos si viajásemos durante 400 años a una velocidad de 300 mil quilómetros por segundo, mi cerebro es incapaz de concebir esa velocidad ni siquiera de plantearlo en un objeto que no esté en escala cuántica).

Y hasta aquí os comparto la imagen obtenida, lo que sé y lo que he aprendido leyendo información sobre las Pleiades (info 1 y info 2).

[Actualización]

Actualizo la entrada con una aportación de Salvador, del blog micuadernodeastronomia.blogspot.com quien muy amablemente me ha indicado que des de la web nova.astrometry.net/upload se pueden cargar imágenes para una resolución (identificación) automática. Os dejo con las dos resoluciones:

Observo que a veces las anotaciones se vuelven ilegibles porque se pisan entre ellas cuando hay mucha información en un sector pequeño del encuadre pero lo encuentro muy curioso y de utilidad.

Saludos y gracias por dedicarme parte de vuestro tiempo.

Luna creciente

Ésta es mi cuarta incursión en fotografiar la luna con una intencionalidad más astronómica pero sin olvidar también la estética y fotográfica que es el motor principal de este blog.

El 27 de julio de 2018 fotografié el eclipse total de luna desde la costa. Aunque fue más bien una fotografia paisajística que una centrada en la luna en sí.

El 16 de julio de 2019 le tocó el turno a un eclipse parcial y esta vez si me centré más en la luna gracias a tener un multiplicador x1,4 (regalo de cumple de mi santa esposa que me aguanta y sabe lo que me gusta).

Y el 9 de abril de 2020 le tocó el turno a una «superluna» que era una luna llena al 99%, ya decreciendo, (a las 3 A.M.) , en pleno confinamiento y desde el balcón de casa, anunciada a bombo y platillo. De hecho el día anunciado para la llamada «superluna» era el dia 8 de abril, que a las 4.32 h estaba a un 99,2% de su crecimiento (en fase creciente) y su tamaño aparente era, supuestamente de un 7,7% mayor, casi me come! Era ironía.

A esa entrada del 9 de abril de 2020 aproveché para dar un pasito más y sacarle los colores (por la composición mineral del regolito en diferentes zonas) que aprendí en un artículo de la web astrosurf.com. También le identifiqué los mares de la luna de forma más o menos «basta» simplemente fijándome en fotografías de la wikipedia e intentando compararlas con mi imágen.

Y ahora viene la cuarta entrada…

El pasado 22 de diciembre, también desde el balcón de casa, y aprovechando que se había despejado de nubes (solo por una estrecha ventana de 40 o 50 minutos) me apeteció fotografiar una luna que no fuese llena y en este caso, a las 21h estaba sobre un 58% (y creciendo). Así que planté el trípode en el balcón, no sin la mirada furtiva de algunos transeuntes (y probablemente vecinos) que no entendían que estaba haciendo y con el objetivo a 200 mm + multiplicador x1,4 + la Canon EOS 7D (factor de recorte x1,6).

En total 448 mm de focal efectiva pero con una rótula en una posición forzada que le costaba mantener la estabilidad a nada que la tocara (esa posición forzada era a causa de la elevación de la luna y la necesidad de sortear esquinas de edificios y la terraza del piso de arriba. A las horas que eran, sobre las 21.30 o 21.40 cuando acabé y con el confinamiento por toque de queda (media de prevención social contra la pandemia Covid-19) no había posibilidad de salir al campo y por ello ni siquiera me lo plantee a las 21 h. Además, el hecho de montar un multiplicador x1,4 y usarlo a la máxima focal del teleobjetivo hace que el foco se vuelva muy blandito y tuve que desechar muchas imágenes posteriormente.

Finalmente, me quedé con una serie de 3 fotografías que saqué mediante bracketing y las uní con Lightroom para sacar una imagen en HDR que posteriormente optimicé en el revelado de la imagen resultante. Aún así, cada vez que la miro me parece decepcionante su tamaño… (me refiero a la magnificación obtenida después del esfuerzo de poner todos los medios de que dispongo). Vale, sí, la luna está a 384400 km de nosotros…

Ésta es la fotografía:

Así que, como no se podía hacer nada más y quería ver los detalles, especialmente en el terminador (la zona justa donde empieza la penumbra) no me quedó nada más que hacer que un recorte al 100% de la imagen donde aproveche para darle un encuadre horizontal para mis propósitos posteriores.

Como veis, con el ajuste de procesado inicial se puede observar aberración cromática en el perfil de la luna (diferentes longitudes de onda, es decir diferentes colores, haciendo foco en diferentes puntos del objetivo, de hecho son menos que milímetros porque en principio este objetivo es bueno y preparado para minimizar esta aberración, pero es lógico que forzándolo tanto algo se note).

En photoshop pude minimizarlo aún más y, con ayuda del enlace de Astrosurf que compartí antes, la reprocesé para exagerar los colores causados por los distintos minerales que componen la superficie lunar. Hasta donde yo he llegado leyendo en diferentes partes parece ser que el más anaranjado es pobre en titanio y las zonas más azuladas son ricas en titanio. Las partes que se mantienen blancas parece ser que son capas vidriosas de material fundido en el impacto de meteoritos que reflejan muchísimo la luz. De hecho parece ser que el motivo por el que no vemos realmente los colores de la Luna des de la Tierra podría ser por la cantidad de luz del Sol reflejada. Insisto todo esto es de lo que he leído en algunas webs, yo no tengo formación al respecto ni tampoco lo he leído a ningún autor de prestigio.

La imagen está muy saturada aposta para que se vieran bien las diferencias de tonalidades.

A continuación lo que hice fue bajar un poco la saturación de la imagen para que no tuviese tanto protagonismo e intentar identificar algunos mares y cráteres de la luna. Tenía especial interés en los del terminador porque creo que es la zona donde más se notan los relieves.

Esta vez usé un programa que os podéis instalar gratuitamente, el Virtual Moon Atlas (también podéis instalar las traducciones, originalmente está en inglés i francés. Funciona en windows pero si tenéis Mac lo podeis usar con cualquier emulador, yo uso el Crossover (que a su vez creo que se basa en wine). Crossover es de pago pero podéis investigar si hay gratuïtos que os puedan servir si solo lo queréis para esto (todo dependerá de si lo soportan).

En líneas rojas y color blanco tenéis la identificación de los mares. En líneas naranjas y letras amarillas, los cráteres (y alguna explanada «amurallada»)

Consultando el Virtual Moon Atlas he podido leer muchas curiosidades de los diferentes accidentes geográficos de la luna. No solo tamaños (básicamente diámetro y altura) y edades aproximadas, aunque la mayoría he deducido que se produjeron en la época conocida como el Gran Bombardeo hace más de 4000 millones de años (hay un artículo en la revista Astronomía del núm 258 de este diciembre en que se habla justamente de esto; el autor es Alberto González Fairén del centro de Astrobiología CSIC/INTA), también he podido conocer el origen de algunos nombres y sus autores.

Uno de estos que me ha llamado la atención por tener la autoría de muchos nombres es Giovanni Battista Riccioli (astrónomo jesuita del s. XVII). De este hombre tengo varias anécdotas que me han divertido. Una de ellas hace referencia a los nombres de los cráteres que he identificado entre los cuales están Alphonsus en honor a Alfonso X el sabio ( 1221- 1284, rey español que entre otras facetas parece que también gustaba de la astronomía) y que aunque otros autores han dado otros nombres parece que el que le dió Riccioli es el que ha perdurado.

Otra de las cosas que me ha parecido curiosa es que uno de los discípulos de Riccioli (1598 – 1671) fue el astrónomo Giovanni Domenico Cassini (1625 – 1712) y de aquí he ido estirando el linaje. Su hijo fue, el también astrónomo, Jacques Cassini (1677 – 1756) también conocido como Cassini II. El hijo de éste también fue astrónomo y se llamaba César-François Cassini de Thury (1714 – 1784) y al que se le conocía como Cassini III o también Cassini de Thury. Le sucedió Jean-Dominique Cassini, conde de Cassini o Cassini IV (1748 – 1845) también astrónomo. Su hijo fue (vaya, o uno de ellos porque no he indagado tanto pero creo que tuvo 5) Alexandre Henri Gabriel de Cassini, vizconde de Cassini o Cassini V, (1781 – 1832) que ya no se dedicó a la astronomía sinó que fue magistrado y botánico.. En toda la wikipedia no he encontrado más datos para seguir tirando del hilo hasta la actualidad. ¿Será que se truncó la saga Cassini con éste último? Como curiosidad tan solo los 2 primeros eran de origen italiano, el resto eran de origen francés.

Disculpadme esta divagación. Habrá a quien no le interese pero a mi me gusta estirar del hilo y seguir secuencias poco más o menos como me he ido yo metiendo en esto: fotografía –> naturaleza –> diferentes aprendizajes en disciplinas de la fotografía y de aquí muchas otras cosas que le son periféricas. En fin… que una cosa lleva a la otra y a la otra etc…

Y hasta aquí esta entrada astronómica.

Saludos!

Reprocesando la galaxia de Andrómeda

Estos días ando trasteando con un programa de procesado de imágenes astronómicas, PixInsight. Si alguien se quiere introducir en él, puede descargarse el programa en su versión de prueba pero ya aviso que es poco intuitivo aunque muy potente. Por ello a parte de leer muchos manuales y ver muchos vídeos también realicé un curso de la mano de Luís Miguel Azorín. Ahora me tocará leer, experimentar, buscar más referencias…

La imágen que os traigo ya la había mostrado en el blog. Se trata dela galaxia de Andrómeda (M31, en el catálogo Messier) que se encuentra situada a una distancia aproximada de unos 2500 años luz. Esta galaxia se encuentra «acompañada» en el encuadre por una galaxia enana, M32, situada en la parte inferior derecha, «pegada» a M31 y que está algo más lejos, a unos 2900 años luz. En la parte superior, a la misma altura el encuadre que M31, se encuentra otra galaxia más, M110, algo más cercana que Andrómenda, a unos 2200 años luz.

No, no me sé toda esta información, suelo informarme en libros, revistas, canales de divulgación que hay en youtube y webs. La más asequible y conocida de todas es wikipedia (os enlazo el catálogo Messier donde podréis ver las distancias y las magnitudes aparentes).

Estoy viendo que tengo que hacerme una firma «más artística». Todo se andará…

No quiero dejar de recomendar un blog de astronomía y astrofotografía, en castellano, con unas explicaciones sublimes, detalladas y muy didácticas para aprender. Se trata del blog Astronomía para todos de Jose Luís Martínez. No hago justícia si hago un listado de sus contenidos más valiosos pero para los no iniciados (yo tampoco soy un «iniciado») recomiendo algunos relacionados con la entrada en la que estamos:

Los catálogos astronómicos

Galaxias

Unidades de distancia astronómica

Magnitud y tamaño aparente de los objetos en el cielo. Brillo superficial y distancia angular.

Realmente este blog se ha convertido en mi blog de cabecera y es tan extenso que voy a necesitar muchos meses e incluso años para leerlo por lo que espero que perdure mucho tiempo en internet. José Luís está haciendo un trabajo de divulgación magnífico.

Os enlazo también la grabación del procesado aunque nos é si tiene mucho interés o más bine ninguno. Tardé 2 horas y media o algo más entre apilar la imágen (eso solo ya tardó casi una hora en PixInsight) y acabar de procesar a mi ritmo, hiperlento e inexperto, poco a poco. Para no aburrir lo he acelerado a x20 y aún así son unos 7 minutos. Valga aunque sea como testimonio puesto que la única intención era la de verme yo mismo al más puro estilo de revisar lo que había hecho y como me pareció curioso lo pongo aquí.

Y no quisiera finalizar la entrada sin felicitar a tod@s l@s lector@s y seguidor@s del blog la fiestas navideñas y la entrada a 2021 que, como esperamos tod@s, nos devuelva algo de normalidad a nuestras vidas.

Feliz Navidad!

Bon Nadal!

Merry Christmas!

Joyeux Noël!

Galaxia de Andrómeda

Como es más que evidente, en este mes que estoy algo más relajado laboralmente, he empezado a coquetear con algo a lo que, desde hace años le tenía muchas ganas. La astrofotografía.

Es todo un mucho y puede llegar a ser muy frustrante pero pasito a pasito, y eso sí, invirtiendo tiempo y ganas se van obteniendo tímidos progresos.

¡Quién me iba a decir a mí unos meses atrás que sería capaz de fotografiar una galaxia!

Y así ha sido, el pasado miércoles noche, madrugada del jueves 20 de agosto, sin muchas pretensiones puesto que solo pretendía probar y a sabiendas que estaba bajo un cielo en clasificación Bortle 5. Para los que no conozcáis la clasificación Borle en este enlace podéis ver una infografía.

Trípode, rótula Star adventurer, Canon 7D, 70 – 200 f/2,8 L IS a 200 mm, F/6,3 ISO400 para que me diera 75 segundos de exposición en cada fotografía (a foco manual y sin IS activado). Y… magia!

En total fueron 76 imágenes de 75 segundos de exposición cada una (más 30 darks, 20 bias y unos 20 flats) apilados y procesados en Pixinsight y acabados de procesar algo más en Lightroom. EL primer sorprendido fui yo por varios motivos: por las estructuras que se ven en la galaxia espiral de Andrómeda y porque se ven 2 galaxias más, una que esta encima de ella y otra que está en las inmediaciones. Obvaimente las distancias son relativas porque lo que vemos es la distancia aparente como si fuese un fondo 2D, cosa que no es verdad.

De hecho la galaxia de Andrómeda está a una distancia de 2,5 millones de años luz. ¿Sabéis qué significa?

Que si viajásemos, sin parar, a la velocidad de la luz en el vacío, es decir a unos 300000 km/s (trescientos mil km/s) tardaríamos 2,5 millones de años en llegar. Como dato interesante, Andrómeda se acerca a nosotros a una velocidad de uno 300 km/s como veis son datos de vértigo casi difíciles de comprender a nuestra pequeña escala humana.

Estas galaxias que os muestro estan catalogadas en el catálogo Messier. Messier fue un astónomo francés que se dedico a observar y recoger la localización de un compendio de objetos celestes (en el enlace anterior tenéis más explicación) de ahí que los objetos que aparecen en su catálogo se nombren con M y un número. En el caso que nos ocupa, la galaxia de Andrómeda es también conocida como M31, la galaxia que tiene encima, en la foto, se denomina M110 y la que se ve justo «debajo» es M32 (hasta donde mi incipiente conocimiento sobre el tema llega, creo que no tienen nombres propios). Lo que si es posible es encontrar estos mismos objetos en otros catálogos y por ello pueden tener también otros nombres usando uno u otro depende del catálogo al que se quiera hacer referencia e incluso deduzco que algunos se les conoce más por uno u otro nombre.

Aquí os muestro la misma imagen identificada:

De hecho la imagen anterior es un recorte de un encuadre mayor que también me gusta mucho. Encuadrar en el cielo oscuro sin montura GoTo me parece difícil. Yo lo hago con el móvil, usando la aplicación Stellarium y con método de prueba y error puesto que pocos milímetros arriba o abajo, izquierda o derecha puedes tener un encuadre muy lejano. De hecho me costó bastante encuadrar la galaxia y al final tampoco la obtuve como quería situada. Pero como estamos aprendiendo nos tendremos que conformar con estos métodos más rutinarios. Y eso con los objetos más o menos visibles. Con las nebulosa ya ni os cuento, en mi caso una odisea tengo que empezar a buscar constelaciones y afinar muy bien en las estrellas que las definen para intentar encuadrar (una vez más quien tenga monturas GoTo con posiciones memorizadas todo eso que se ahorra).

Y esto es todo por esta entrada. Ya tengo pensado algún que otro objeto de cielo profundo que sea interesante y más o menos fácil para empezar (tengo que buscar más). Eso sí, el blog no se va a especializar en astrofotografía, voy a continuar con la fotografía de naturaleza y la que haga en mis viajes (si es que la dichosa situación Covid se acaba resolviendo con los años). De momento aún me quedan muchos archivos de Escocia por procesar.

Nos leemos y muchas gracias por pasar!

Nebulosas del Corazón y del Alma

A estas alturas, negar que me siento intrigado y muy curioso con el cielo nocturno no creo que sorprenda a nadie. Ya van unas cuantas fotografías de la Vía Láctea en estos años y también algunos paisajes nocturnos donde he aprovechado para identificar estrellas y constelaciones.

Lo que no me había atrevido hasta ahora era introducirme en la astrofotografia. Nadie se vaya a pensar que voy equipado para fotografiar cualquier cosa! Pero si que me atraen mucho los objetos de cielo profundo y me gustaria dar el paso hacia la astrofotografía más seria, pero poco a poco. De momento aprovecho mi equipo fotográfico (cámara + objetivo + trípode) aunque sí que uso una rótula que permite hacer seguimiento estelar. Concretamente una Skywatcher Star Adventurer (versión astrofoto).

Con ella he hecho dos sesiones más o menos serias, la primera casi mejor olvidarla porque fue muy frustrante como todo aquello que se aprende y se practica por primera vez. Esta segunda sesión ha sido algo más productiva.

Lo que se ve en la imagen és un buen montón de estrellas, miles de hecho aunque a simple vista y en cielo de clase Bortle 5 no se puedan observar. El sensor de la cámara si puede.

La dos manchas rojas difuminadas son nebulosas y concretamente la de la parte superior es la nebulosa del Corazón y la de la parte infrerior la nebulosa del Alma.

Lo que se puede ver en la foto, además de las nebulosas son dos clusters (cúmulos) de estrellas, conocidos como NGC869 (h Persei) y NGC884 (X Persei). Si no estoy confundido también se les llama Mel 13 y Mel 14. Lo de NGC es un tipo de clasificación o catálogo (hay muchos tipos y todavía estoy muy verde y me pierdo).

La estrella más amarillenta y brillante de la parte inferior derecha es Miram, de la constelación de Perseo (justamente aproveché para ver algunas perseidas esa noche mientras registraba las imágenes) y tiene una magnitud aparente de 3.75. En realidad es una estrella doble aunque no se pueda apreciar (para estas informaciones os recomiendo que uséis Stellarium).

Para realizar la fotografía necesité 86 tomas de luz (fotos nocturnas de los sujetos) a 1minuto y 6 segundos de exposición con ISO 200 y f/5,6 tomada con una 5D Mk IV y el objetivo EF 70-200 L IS USM (sin el IS activado). Luego se tomaron 15 darks, 20 flats y 20 bias. Todo se procesó en Deep Sky Stacker, luego se pasó por PixInsight y finalmente la última corrección se hizo en Photosop.

A todo esto quiero dejar muy claro que aún estoy verde (casí fosforito 😉 en toma, orientación y procesado) espero poco a poco ir aprendiendo. Por lo pronto tengo mucha ilusión y curiosidad por aprender y descubrir.

Espero que os haya gustado esta entrada, algo diferente. Muchas gracias a tod@s por pasar!

Saludos.

Reprocesando la Vía Láctea

Aprovechando este confinamiento estoy repasando mi archivo y reprocesando algunas fotografías (algunas por enésima vez) y espero que pronto os pueda acabar de mostrar lo que me queda de Escocia.

Esta vez he recopilado todas las imágenes que yo considero que vale la pena (ya me diréis vosotr@s) que tengo de la Vía Láctea desde que me picó el gusanillo de la fotografía nocturna des de un punto de vista más astronómico.

Las he reprocesado siguiendo las recomencdaciones que el fotógrafo David Martín Castan compartió en su blog y en su canal de youtube.

Para hacerlo algo más interesante voy a poner las fotografías en orden cronológico des de las primeras hasta las más recientes.

Vamos a empezar!

11 de agosto de 2013
Canon EOS 5D Mk II
EF 16-35 @16mm; f/ 2.8; 25 s; ISO 3200
11 de agosto de 2013
Canon EOS 5D Mk II
EF 16-35 @16mm; f/ 2.8; 25 s; ISO 6400

Las dos fotografías anteriores son de la misma localización y fueron mi primera vez. Quedé tan impactado que no me pude resistir a fotografiar solo la Vía Láctea, sin ningún objeto «terrestre».

Vamos a seguir!

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Los mares de la Luna

El pasado miércoles 8 de abril tuvo lugar una superluna con un máximo de 99,2% de plenitud, a las 4:36 h de la madrugada, hora Madrid – Paris – Berlín o lo que es lo mismo, para el mes de abril en el hemisferio norte, CEST ( Central European Summer Time) o lo que es lo mismo, UTC+2 (Universal Coordinated Time). A esa hora su tamaño era un 7,7% mayor de la media habitual (datos leídos de la app Photopills).

La verdad es que la podríamos llamar como superluna de confinamiento por las medidas a las que estamos sujetos por prevención del coronavirus que tiene en jaque al mundo entero, por lo menos en esta primera mitad de 2020.

De hecho casi no me entero ni llego a pensar en ello si no fuera por varias fotografías que vi por instagram (en estos momentos es el aparador o galería fotográfica de moda). La primera que me impactó y me puso sobre aviso fue la de Jordi Casanovas (buscadlo en instagram y en 500px.com/JordiCasanovas y disfrutad de su galería). Así que el dia 9 de abril, a las 4 de la mañana, pretendía hacer yo mi versión pero ya no era superluna, era simplemente luna llena ya entrando en fase decreciente (95,7%). Creo que se puede llamar como luna gibosa. Suerte que me desperté un poco antes y me di cuenta que empezaban a venir nubes por lo que me puse a fotografiar (total, poca variación o ninguna iba a haber), sobre las 3.15 de la mañana, desde mi pequeño balcón.

A todo eso que me fuí a dormir más feliz que unas castañuelas y con el «espiritu» reconfortado por poder hacer lo que más me gusta y pensando en lo que dusfrutaría hoy en procesar la toma.

Y esta mañana (9 de abril) al curiosear a mis contactos de instagram, me encuentro una espectacular fotografía de la Luna de Antoni Cladera, fotógrafo del equipo Photopills, (buscadlo también en instagram y en su web) en la que había sacado colores a la luna. Y a mi intención, ya inicial, de identificar lo que pudiera de la geografía lunar se unió la curiosidad por saber como se podrían sacar esos tonos a la luna, fruto de los distintos minerales que la conforman (basalto, silicatos, feldespatos…).

Y dicho y hecho, me puse a buscar y encontré este artículo del portal Astrosurf sobre el procesado de la Luna. Este es el resultado conseguido:

Personalmente, tal vez porque sea mi primera vez con este procesado, estoy muy contento.

Como os dije, mi curiosidad por aprender de aquello que fotografío me llevó a buscar información sobre la Luna y a pasar ratos muy agradables aprendiendo cosas que no sabía (el conocimiento está al alcance en nuestros tiempos modernos pero en la sobreinformación en la que vivimos eso no basta, hace falta que te pique el interés y la motivación para realmente aprender). La verdad és que la astrofotografía és un campo en el que hago incursiones muy tímidas y de principiantes (alguna nocturna con estrellas, alguna Vía Láctea cerca de casa, algún intento de hacer trazos de estrellas…) y me gustaría profundizar bastante más.

Mi intención inicial era identificar algunos mares (esas manchas oscuras que se ven) que realmente es depósito de material volcánico que, en observaciones en siglos anteriores, dieron a los astrónomos esa percepción de «mares», pero reconozco que la curiosidad por algunos cráteres me pudo. Hice los 3 que pude identificar mejor. Lo de los cráteres es una locura!

Lo que no pone «mare» són los 3 cráteres: Tycho, Plato y Copernicus, que he sabido identificar.

Pero una de las cosas que no quiero es engañar a nadie. La Luna parece de buen tamaño en el fotograma pero realmente no lo es. La tuve que fotografiar con un 70-200 a 200mm i un multiplicador 1,4; es decir a 280 mm. Pero es que además no usé la full frame sinó una cámara APSC (la 7D, la Mk I) que da un factor de recorte de x1,6 con lo que realmente fue un 448mm. Pero ni con esas, tuve que recortar bastante la imagen. Atentos a la decepción…

Para aquellos a los que os guste, como a mí, os dejo unos enlaces, mayoritariamente a la Wikipedia que he consultado para documentarme:

Geología de la Luna (fuente Wikipedia): explica las diferentes teorías de formación de la Luna, el paisaje lunar, la superfície lunar, la composición…

Anexo: mares lunares (fuente wikipedia): listado de mares i oceanos con coordenadas (en los enlaces de sus recursos podeis ver los valles, cráteres….)

Entrada titulada «Un poco de geografía lunar» de la web astroaficion.com

Entrada «Sacar los colores a la Luna» de la web astrosurf.com (tiene un protocolo de procesado para una versión ya antingua de Photoshop pero que se puede seguir bastante bien con la versión actual, claro, si no estás totalmente oxidado como yo, que solo uso Lightroom).

Espero que hayáis disfrutado de esta entrada.

Hasta la siguiente!

Identificando el cielo

El pasado 14 de julio, en una escapada familiar a la Vall de Núria, me llevé una alegría como pocas veces, una de las noches en un cielo despejado, sin nubes y con poca humedad observé un cielo con tal cantidad de estrellas como no había visto antes y pude realizar la fotografia que ya llevaba planificada des de casa. La fotografía como tal ya la publiqué no hace mucho en una entrada titulada  Vía Láctea sobre la Vall de Núria.

Efectivamente, la planificación que hice en casa con PhotoPills (app hiper recomendada para planificación fotográfica), fue acertada:

 

Y una vez en el lugar simplemente, usando la realidad aumentada comprobé que el encuadre que tenía en mente era viable porqué quería fotografiar el centro galáctico y no sabía si la forma de V que dejaban las montañas sería un buen lugar para poderlo enmarcar o si por el contrario lo taparían.

 

 

Tal y como se puede ver a las 23:13 del día 13 de julio se podrían dar la condiciones aunque luego realmente la climatología hizo de las suyas y como en montaña es muy variable esa noche pasó de todo, se encapotó el cielo al 100%, 30 minutos más tarde se puso a llover, mirando la aplicación Windy para ver la evolución de las nubes (que por cierto que comprobé que a previsión corta de tiempo es muy fiable) y daba momentos de mucha nubosidad, otros de apenas… así que aguanté el pequeño chaparrón (si hubiese sido fuerte hubiese tenido que plegar) y para adelante!

Ya previamente sobre las 9 y algo, todavía con luz, puse la cámara donde quería, busqué el encuadre, enfoque manual a hiperfocal (ayudado con Photopills, ya os digo que realmente es genial). Os muestro una foto con el móvil para que os hagáis una idea:

 

 

Finalmente y aunque pude tomar fotos de la Vía Láctea con su centro, la mejor noche fue la siguiente, la del 14 de julio, una noche completamente clara y sin nubes. Luego en casa y por inquietudes que realmente van evolucionando del aprendizaje de la propia fotografía me he entretenido a identificar diferentes estrellas y a dibujar algunas constelaciones con la ayuda de Stellarium, simplemente poniendo las coordenadas del sitio, la altitud, el día y la hora. En esta captura de pantalla del ordenador podéis ver lo que el programa me indicaba que se veía en aquella noche tan estrellada. No sé si algún virtuoso de al astronomía estará leyendo esta humilde entrada (seguramente puede que le parezca poca cosa o con poca «chicha») pero yo con tal cantidad de estrellas y mi gran ignorancia al respecto soy totalmente incapaz de identificar nada a simple vista, ni con la cámara y mucho menos orientarme para saber que estoy viendo (limitaciones personales). Así que fotografío y luego en casa tranquilamente busco, identifico y dibujo, un trabajo de chinos por el tiempo que necesito para hacerlo pero cuando consigo resultados la verdad es que me llena.

 

 

Y ésta es la fotografía con las constelaciones identificadas:

 

 

Como se puede observar las constelaciones están dibujadas en azul y las estrellas que conforman los vértices del dibujo están redondeadas en rojo. Básicamente se pueden ver las constelaciones de sagitario, escudo, cisne, parte de sageta y parte de serpiente (ofiuco).

También pude identificar algunos objetos de cielo profundo (pocos), marcados en verde, como  cúmulos (clusters) de estrellas y nebulosas. Obviamente falta que estén bien identificados pero por el momento creo haber identificado el cúmulo de ptolomeo, el de la mariposa, el cúmulo del tridente de Poseidón, la nebulosa del lago (de la laguna), la nebulosa Trífida y la nebulosa Omega. Todos estos nombre no me los sé ni mucho menos, simplemente iba buscando las posiciones y Stellarium los iba identificando.

Como ya dije antes, nunca me había fijado en los objetos de cielo profundo y me siento muy satisfecho de haber podido fotografiarlos.

También se podía ver Saturno, es ese punto brillante redondeado en verde en el brazo superior de Sagitario (que por cierto también llaman la tetera porque si le quitas los brazos el dibujo del cuerpo recuerda a una tetera). También estaba Júpiter pero me quedó fuera del encuadre y ahora no recuerdo si tapado o no por la montaña de la derecha de la imagen.

También hice una larga exposición para sacar un poco de trazas de estrellas aunque la verdad es que el máximo tiempo de exposición que me dio era de 14 minutos y 30 segundos (hice una conversión rápida con Photopills sobre qué tiempo de exposición necesitaba para f/2,8 e ISO 100 si para f/2,8 e ISO 6400 necesité 15 s). No me acaban de gustar estas largas exposiciones cuando tenemos la Vía Láctea en el cielo pues se queda una imagen borrosa (lógico por el movimiento de la bóveda celeste, bueno de la Tierra, que es lo que aprovechamos para el trazo de las estrellas) que no me acaba de parecer estética.

 

 

Lo que si me «alucina» son los colores de las estrellas. La línea discontinua que se ve saliendo de la diagonal no fue intencionada, seguramente fue un avión de los muchos que me fijé que había a esas horas de la noche.

Bueno, pues creo que me ha quedado una de las entradas más completas de las que he hecho hasta ahora en el blog. Espero que os haya gustado y la hayáis disfrutado tanto como yo. Si veis incorrecciones no dudéis en decirlo en los comentarios.

Un saludo!

 

Reprocesando auroras (I)

Seguimos con las imágenes de sitios fresquitos. Esta es una imagen tomada en las navidades de 2014 (concretamente el 30 de diciembre de 2014) de una magnífica noche de auroras boreales en la zona de Kalfatellsstadhur. Como voy haciendo últimamente como ejercicio para aprender y empezar a moverme con soltura por Capture One os traigo un nuevo procesado con Capture One Pro 11.2 y os pongo después la foto (que ya se había publicado en el blog) procesada originalmente con Lightroom 7.5

Foto procesada con Capture One Pro 11.2

 

 

La misma foto procesada con Lightroom 7.5

 

Via Láctea sobre la Vall de Núria

De las dos noches que pasé en la Vall de Núria, a mediados de julio, tengo tres recuerdos que se me han quedado grabados. El primero fue el hecho de ver que ya de noche había gente que hacía los caminos de montaña con frontales en la cabeza, incluso los había más osados que los hacían en bicicleta. También es cierto que había famílias que paseaban cerca de la estación con frontales como diversión o simplemente por dar la vuelta al lago antes de ir a dormir. Por fortuna sobre las 11 de la noche solían cesar estas actividades y entonces solo se escuchaba el agua y tranquilidad mucha tranquilidad. Así que ese es precisamente mi segundo recuerdo, la paz interior de estar con uno mismo y nadie mas en la zona, que con buen criterio estaba muy poco iluminada por lo que era difícil ver a dos palmos de uno.

El tercero es la majestuosidad del cielo estrellado, un cielo limpio y con tal cuantía de estrellas que no recuerdo haberlo visto así antes. Cierto es que se denota algo de contaminación lumínica pero nada importante como para limitar la visión de las estrellas y de la majestuosa Vía Láctea con su centro galáctico. Seguro que habrá quien lea esto y diga que no es para tanto pero lo cierto es que no estoy nada acostumbrado a ver los cielos de montaña y si los cielos del litoral muy contaminados lumínicamente.

La foto que os muestro hoy es fruto de la segunda y última noche que pasé en la estación de la Vall de Núria, en la primera también se pudo ver la Vía Láctea majestuosa pero con un tiempo muy cambiante: llovió, se cubrió de nubes, se despejo, se volvió a cubrir parcialmente… En cambio el segundo día el cielo se mantuvo constante y despejado. Un gozo para los sentidos y si no juzgad vosotros mismos.

Ésta imagen está procesada con Capture one, programa que estoy probando aunque ando bastante perdido debido a la gran cantidad de años que llevo usando Lightroom.  Hoy mismo descargué la versión de prueba y me he animado a hacer un procesado siguiendo las explicaciones del blog ProcessingRaw.

Saludos

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