Astrofotografía

Reprocesando M45

Hacía largo tiempo que no hacía ninguna entrada en el blog. Climatología, trabajo, quehaceres, semiconfinamiento y toques de queda no han ayudado en nada.

Hace ya más de 1 año que la Covid-19 coexiste con nosotros y nuestra manera de vivir. Justamente hace ese tiempo que me lancé a la piscina de aprender más sobre un tema que tenía adormecido, la astronomía. Y sin ir más lejos, por conexión con la fotografía, su parte estética, la astrofotografía que lógicamente necesita ir de la mano de nuevos y específicos conocimientos.

En este tiempo he hecho algunos pinitos, algunas incursiones (muy pocas por climatología y toques de queda) y sobretodo he leído, he leído bastante y he leído mucho para ir formándome de forma autodidacta en algunos casos y mediante algun que otro curso online en otros.

También he aprendido nuevos programas y he conocido, aunque virtualmente a algunas personas que no tienen reparo en dejar de lado sus egos y compartir aquello que hacen y les apasiona. Justamente el tipo de personas con las que me identifico más.

Entre ellas, gracias a José Luis, de Astronomía para todos, por indicarme el problema con el apilado en PixInsight y la incompatibilidad con el RAW de mi «antigua» (yo no la veo para nada antigua) Canon EOS 7D y el software y la solución que se propone des del foro del programa. Por cierto, dejo el enlace por si a algún/a lector/a le puede servir: http://pixinsight.com/forum/index.php?threads/compatibility-update-raw-module.13667/

Lo último que he hecho ha sido reprocesar los datos de las Pléyades, volviéndolas a apilar y a procesar con PixInsight. Por aquello de probar a evolucionar en el procesado. Realmente no sé si he conseguido nada notable.La imagen está tomada con una Canon EOS 7D y un objetivo 70-200 a 200mm de focal. El conjunto estaba sobre una modesta montura con seguimiento, una Star Adventurer Atro Pack (el modelo no wifi).

Como en todas las aficiones exigentes con el aprendizaje, no solo es tener claros los conceptos y las técnicas sinó también gestionar las frustraciones.

En este caso no he acabado de lograr un azulado agradable en la nebulosa que atraviesan las Pléyades y en la de la parte derecha se observa como una zona grisácea. Imagino que o no he procesado bien o algo en el apilado o en la captación de la información de la cámara. Os muestro una ampliación:

En este recorte se observa lo que os decía de la zona grisácea de la nebulosa. Además se ponen de manifiesto dos cosas más:

1- He quemado las estrellas porque estás salen totalmente blancas y no se observan de diferentes colores (des de más azuladas hasta más cálidas).

2- Se observan una líneas, más bien rayas casi verticales en toda la imagen, se observan más evidentes en las zonas más claras, por ejemplo en las zonas de la nebulosa. Creo que debe ser algún tema del ruido, que siempre cae en la misma zona y crea ese efecto (no lo sé explicar, la verdad) y que hay alguna técnica para solventarlo.

Otra ampliación más, otro recorte más agresivo, para ponerlo de manifiesto:

Si os preguntáis porque no pongo más objetos celestes en vez de repetir tanto Andrómeda y las Pléyades, la respuesta es simple. Es lo único de provecho que he sacado desde agosto. Si que intenté primero las nebulosas del alma y corazón y también con la nebulosa del velo (en esta última fui algo temerario de lanzarme sin conocimientos) pero no conservo los datos, los borré porqué eran horrorosos en cuanto a calidad.

El hecho que me tenga que desplazar para realizar las tomas, que cada vez la noche se ciere más tarde (en el momento de escribir estas líneas, sobre las 20h) que el toque de queda sea hasta las 22h (por tanto, no tengo ni 1 hora de margen para capturar datos si me tengo que desplazar para ir, montar y volver) y que para más complicación ahora cambiemos la hora a horario de verano, retrasando más aún el anochecer… me temo que me quedo en el dique seco, ni invertir en equipamiento tengo claro que sea conveniente en estos momentos.

En fin… veremos como va evolucionando todo. Yo seguiré leyendo, visionando videos, preguntando e intentando aprender.

Un saludo y gracias por dedicar vuestro tiempo a leer esta humilde entrada!

Las Pléyades – M45

A principios de enero pude fotografiar las Pléyades. Una «localización celeste» a la que le tenía muchas ganas de probar con la Star Adventurer, pero de la que no estoy totalmente satisfecho. Tendré que perseverar y volver a intentarlo.

La imagen se ha obtenido a partir de 34 imágenes «light» a f/8, 132s a ISO 640 dando una integración total de 1 hora y aproximadamente 15 minutos; 7 darks, 11 flats y 16 bias (offset) apiladas y procesadas con PixInsight y finalizadas con Photoshop.

La fotografía fue tomada con una Canon 7D y un teleobjetivo fotográfico a 200 mm. Tiene un ligero recorte para reencuadrar.

Como se puede ver las Pléyades están envueltas en una nebulosa. Se trata de una nebulosa de reflexión. Es decir, polvo interestelar que refleja la luz de las estrellas jóvenes y calientes. Aunque debiera parecer, por nuestro imaginario colectivo que, por el hecho de ser estrellas calientes se debiera mostrar un color rojizo, esto no es así. Aquello que nuestros ojos pueden ver está en lo que se denomina la zona visible del espectro electromagnético. En este espectro se puede observar cómo las zonas rojas tienen una longitud de onda mayor que las zonas azules (y sobretodo violetas). Es decir, su frecuencia (la frecuencia se obtiene dividiendo la velocidad de la luz en el vacío entre la longitud de onda ) es menor y por tanto su energía electromagnética (que se obtiene multiplicando la constante de Planck por la frecuencia) también lo es. En el caso de la zona «azul» es al contrario y por tanto la energía electromagnética es mayor. Como siempre, recomiendo ampliar información en el blog de Astronomía para todos.

Antes decía que no estaba del todo contento con la imagen obtenida por el siguiente motivo. Tengo las estrellas tan saturadas que no he obtenido información del color de las mismas durante la captura. Probablemente se trate de un mal ajuste de los parámetros puesto que creo probable que si hubiese forzado más el ISO a 800 o 1600 e incluso 3200 ISO, aún a costa de tener ruido electrónico, hubiese obtenido esa información de color sutil. Eso sí, probablemente también hubiese perdido información de la nebulosa de reflexión. 132 segundos a ISO 640 a a f/8 serían el equivalente (manteniendo el diafragma) a 1 minutos y 46 segundos a ISO 800 o bien a 53 segundos a ISO 1600 o incluso a 26 segundos a ISO 3200.

Tal vez lo suyo hubiese sido un cierto compromiso y bajar el diafragma a f/5,6 y el ISO a 1600, que también equivalen a esos 26 segundos de exposición por imagen. En fin, cosas de tener un cielo Bortle 5. Por otra parte lo he querido recuperar mediante el procesado y como la nebulosa me ha salido bastante blanquecina, solo he podido obtener una coloración lilosa (vaya, no sé si «podido» o mejor dicho solo he «sabido obtener» puesto que en esto del procesado astrofotográfico aún esto muy verde).

La Pléyades, también conocidas como «las siete hermanas» realmente están definidas por 9 estrellas (algunas de ellas dobles) cuyos nombres surgen de la mitología griega.

Atlas y Pleione serían los «padres» de las 7 hermanas, que serían el resto de nombres que salen identificados.

Las Pléyades son un cúmulo abierto de estrellas con una edad estimada de algo más de 100 millones de años y una distancia estimada de entre 400 y 450 años luz (es decir que llegaríamos si viajásemos durante 400 años a una velocidad de 300 mil quilómetros por segundo, mi cerebro es incapaz de concebir esa velocidad ni siquiera de plantearlo en un objeto que no esté en escala cuántica).

Y hasta aquí os comparto la imagen obtenida, lo que sé y lo que he aprendido leyendo información sobre las Pleiades (info 1 y info 2).

[Actualización]

Actualizo la entrada con una aportación de Salvador, del blog micuadernodeastronomia.blogspot.com quien muy amablemente me ha indicado que des de la web nova.astrometry.net/upload se pueden cargar imágenes para una resolución (identificación) automática. Os dejo con las dos resoluciones:

Observo que a veces las anotaciones se vuelven ilegibles porque se pisan entre ellas cuando hay mucha información en un sector pequeño del encuadre pero lo encuentro muy curioso y de utilidad.

Saludos y gracias por dedicarme parte de vuestro tiempo.

Luna creciente

Ésta es mi cuarta incursión en fotografiar la luna con una intencionalidad más astronómica pero sin olvidar también la estética y fotográfica que es el motor principal de este blog.

El 27 de julio de 2018 fotografié el eclipse total de luna desde la costa. Aunque fue más bien una fotografia paisajística que una centrada en la luna en sí.

El 16 de julio de 2019 le tocó el turno a un eclipse parcial y esta vez si me centré más en la luna gracias a tener un multiplicador x1,4 (regalo de cumple de mi santa esposa que me aguanta y sabe lo que me gusta).

Y el 9 de abril de 2020 le tocó el turno a una «superluna» que era una luna llena al 99%, ya decreciendo, (a las 3 A.M.) , en pleno confinamiento y desde el balcón de casa, anunciada a bombo y platillo. De hecho el día anunciado para la llamada «superluna» era el dia 8 de abril, que a las 4.32 h estaba a un 99,2% de su crecimiento (en fase creciente) y su tamaño aparente era, supuestamente de un 7,7% mayor, casi me come! Era ironía.

A esa entrada del 9 de abril de 2020 aproveché para dar un pasito más y sacarle los colores (por la composición mineral del regolito en diferentes zonas) que aprendí en un artículo de la web astrosurf.com. También le identifiqué los mares de la luna de forma más o menos «basta» simplemente fijándome en fotografías de la wikipedia e intentando compararlas con mi imágen.

Y ahora viene la cuarta entrada…

El pasado 22 de diciembre, también desde el balcón de casa, y aprovechando que se había despejado de nubes (solo por una estrecha ventana de 40 o 50 minutos) me apeteció fotografiar una luna que no fuese llena y en este caso, a las 21h estaba sobre un 58% (y creciendo). Así que planté el trípode en el balcón, no sin la mirada furtiva de algunos transeuntes (y probablemente vecinos) que no entendían que estaba haciendo y con el objetivo a 200 mm + multiplicador x1,4 + la Canon EOS 7D (factor de recorte x1,6).

En total 448 mm de focal efectiva pero con una rótula en una posición forzada que le costaba mantener la estabilidad a nada que la tocara (esa posición forzada era a causa de la elevación de la luna y la necesidad de sortear esquinas de edificios y la terraza del piso de arriba. A las horas que eran, sobre las 21.30 o 21.40 cuando acabé y con el confinamiento por toque de queda (media de prevención social contra la pandemia Covid-19) no había posibilidad de salir al campo y por ello ni siquiera me lo plantee a las 21 h. Además, el hecho de montar un multiplicador x1,4 y usarlo a la máxima focal del teleobjetivo hace que el foco se vuelva muy blandito y tuve que desechar muchas imágenes posteriormente.

Finalmente, me quedé con una serie de 3 fotografías que saqué mediante bracketing y las uní con Lightroom para sacar una imagen en HDR que posteriormente optimicé en el revelado de la imagen resultante. Aún así, cada vez que la miro me parece decepcionante su tamaño… (me refiero a la magnificación obtenida después del esfuerzo de poner todos los medios de que dispongo). Vale, sí, la luna está a 384400 km de nosotros…

Ésta es la fotografía:

Así que, como no se podía hacer nada más y quería ver los detalles, especialmente en el terminador (la zona justa donde empieza la penumbra) no me quedó nada más que hacer que un recorte al 100% de la imagen donde aproveche para darle un encuadre horizontal para mis propósitos posteriores.

Como veis, con el ajuste de procesado inicial se puede observar aberración cromática en el perfil de la luna (diferentes longitudes de onda, es decir diferentes colores, haciendo foco en diferentes puntos del objetivo, de hecho son menos que milímetros porque en principio este objetivo es bueno y preparado para minimizar esta aberración, pero es lógico que forzándolo tanto algo se note).

En photoshop pude minimizarlo aún más y, con ayuda del enlace de Astrosurf que compartí antes, la reprocesé para exagerar los colores causados por los distintos minerales que componen la superficie lunar. Hasta donde yo he llegado leyendo en diferentes partes parece ser que el más anaranjado es pobre en titanio y las zonas más azuladas son ricas en titanio. Las partes que se mantienen blancas parece ser que son capas vidriosas de material fundido en el impacto de meteoritos que reflejan muchísimo la luz. De hecho parece ser que el motivo por el que no vemos realmente los colores de la Luna des de la Tierra podría ser por la cantidad de luz del Sol reflejada. Insisto todo esto es de lo que he leído en algunas webs, yo no tengo formación al respecto ni tampoco lo he leído a ningún autor de prestigio.

La imagen está muy saturada aposta para que se vieran bien las diferencias de tonalidades.

A continuación lo que hice fue bajar un poco la saturación de la imagen para que no tuviese tanto protagonismo e intentar identificar algunos mares y cráteres de la luna. Tenía especial interés en los del terminador porque creo que es la zona donde más se notan los relieves.

Esta vez usé un programa que os podéis instalar gratuitamente, el Virtual Moon Atlas (también podéis instalar las traducciones, originalmente está en inglés i francés. Funciona en windows pero si tenéis Mac lo podeis usar con cualquier emulador, yo uso el Crossover (que a su vez creo que se basa en wine). Crossover es de pago pero podéis investigar si hay gratuïtos que os puedan servir si solo lo queréis para esto (todo dependerá de si lo soportan).

En líneas rojas y color blanco tenéis la identificación de los mares. En líneas naranjas y letras amarillas, los cráteres (y alguna explanada «amurallada»)

Consultando el Virtual Moon Atlas he podido leer muchas curiosidades de los diferentes accidentes geográficos de la luna. No solo tamaños (básicamente diámetro y altura) y edades aproximadas, aunque la mayoría he deducido que se produjeron en la época conocida como el Gran Bombardeo hace más de 4000 millones de años (hay un artículo en la revista Astronomía del núm 258 de este diciembre en que se habla justamente de esto; el autor es Alberto González Fairén del centro de Astrobiología CSIC/INTA), también he podido conocer el origen de algunos nombres y sus autores.

Uno de estos que me ha llamado la atención por tener la autoría de muchos nombres es Giovanni Battista Riccioli (astrónomo jesuita del s. XVII). De este hombre tengo varias anécdotas que me han divertido. Una de ellas hace referencia a los nombres de los cráteres que he identificado entre los cuales están Alphonsus en honor a Alfonso X el sabio ( 1221- 1284, rey español que entre otras facetas parece que también gustaba de la astronomía) y que aunque otros autores han dado otros nombres parece que el que le dió Riccioli es el que ha perdurado.

Otra de las cosas que me ha parecido curiosa es que uno de los discípulos de Riccioli (1598 – 1671) fue el astrónomo Giovanni Domenico Cassini (1625 – 1712) y de aquí he ido estirando el linaje. Su hijo fue, el también astrónomo, Jacques Cassini (1677 – 1756) también conocido como Cassini II. El hijo de éste también fue astrónomo y se llamaba César-François Cassini de Thury (1714 – 1784) y al que se le conocía como Cassini III o también Cassini de Thury. Le sucedió Jean-Dominique Cassini, conde de Cassini o Cassini IV (1748 – 1845) también astrónomo. Su hijo fue (vaya, o uno de ellos porque no he indagado tanto pero creo que tuvo 5) Alexandre Henri Gabriel de Cassini, vizconde de Cassini o Cassini V, (1781 – 1832) que ya no se dedicó a la astronomía sinó que fue magistrado y botánico.. En toda la wikipedia no he encontrado más datos para seguir tirando del hilo hasta la actualidad. ¿Será que se truncó la saga Cassini con éste último? Como curiosidad tan solo los 2 primeros eran de origen italiano, el resto eran de origen francés.

Disculpadme esta divagación. Habrá a quien no le interese pero a mi me gusta estirar del hilo y seguir secuencias poco más o menos como me he ido yo metiendo en esto: fotografía –> naturaleza –> diferentes aprendizajes en disciplinas de la fotografía y de aquí muchas otras cosas que le son periféricas. En fin… que una cosa lleva a la otra y a la otra etc…

Y hasta aquí esta entrada astronómica.

Saludos!

Reprocesando la galaxia de Andrómeda

Estos días ando trasteando con un programa de procesado de imágenes astronómicas, PixInsight. Si alguien se quiere introducir en él, puede descargarse el programa en su versión de prueba pero ya aviso que es poco intuitivo aunque muy potente. Por ello a parte de leer muchos manuales y ver muchos vídeos también realicé un curso de la mano de Luís Miguel Azorín. Ahora me tocará leer, experimentar, buscar más referencias…

La imágen que os traigo ya la había mostrado en el blog. Se trata dela galaxia de Andrómeda (M31, en el catálogo Messier) que se encuentra situada a una distancia aproximada de unos 2500 años luz. Esta galaxia se encuentra «acompañada» en el encuadre por una galaxia enana, M32, situada en la parte inferior derecha, «pegada» a M31 y que está algo más lejos, a unos 2900 años luz. En la parte superior, a la misma altura el encuadre que M31, se encuentra otra galaxia más, M110, algo más cercana que Andrómenda, a unos 2200 años luz.

No, no me sé toda esta información, suelo informarme en libros, revistas, canales de divulgación que hay en youtube y webs. La más asequible y conocida de todas es wikipedia (os enlazo el catálogo Messier donde podréis ver las distancias y las magnitudes aparentes).

Estoy viendo que tengo que hacerme una firma «más artística». Todo se andará…

No quiero dejar de recomendar un blog de astronomía y astrofotografía, en castellano, con unas explicaciones sublimes, detalladas y muy didácticas para aprender. Se trata del blog Astronomía para todos de Jose Luís Martínez. No hago justícia si hago un listado de sus contenidos más valiosos pero para los no iniciados (yo tampoco soy un «iniciado») recomiendo algunos relacionados con la entrada en la que estamos:

Los catálogos astronómicos

Galaxias

Unidades de distancia astronómica

Magnitud y tamaño aparente de los objetos en el cielo. Brillo superficial y distancia angular.

Realmente este blog se ha convertido en mi blog de cabecera y es tan extenso que voy a necesitar muchos meses e incluso años para leerlo por lo que espero que perdure mucho tiempo en internet. José Luís está haciendo un trabajo de divulgación magnífico.

Os enlazo también la grabación del procesado aunque nos é si tiene mucho interés o más bine ninguno. Tardé 2 horas y media o algo más entre apilar la imágen (eso solo ya tardó casi una hora en PixInsight) y acabar de procesar a mi ritmo, hiperlento e inexperto, poco a poco. Para no aburrir lo he acelerado a x20 y aún así son unos 7 minutos. Valga aunque sea como testimonio puesto que la única intención era la de verme yo mismo al más puro estilo de revisar lo que había hecho y como me pareció curioso lo pongo aquí.

Y no quisiera finalizar la entrada sin felicitar a tod@s l@s lector@s y seguidor@s del blog la fiestas navideñas y la entrada a 2021 que, como esperamos tod@s, nos devuelva algo de normalidad a nuestras vidas.

Feliz Navidad!

Bon Nadal!

Merry Christmas!

Joyeux Noël!

Galaxia de Andrómeda

Como es más que evidente, en este mes que estoy algo más relajado laboralmente, he empezado a coquetear con algo a lo que, desde hace años le tenía muchas ganas. La astrofotografía.

Es todo un mucho y puede llegar a ser muy frustrante pero pasito a pasito, y eso sí, invirtiendo tiempo y ganas se van obteniendo tímidos progresos.

¡Quién me iba a decir a mí unos meses atrás que sería capaz de fotografiar una galaxia!

Y así ha sido, el pasado miércoles noche, madrugada del jueves 20 de agosto, sin muchas pretensiones puesto que solo pretendía probar y a sabiendas que estaba bajo un cielo en clasificación Bortle 5. Para los que no conozcáis la clasificación Borle en este enlace podéis ver una infografía.

Trípode, rótula Star adventurer, Canon 7D, 70 – 200 f/2,8 L IS a 200 mm, F/6,3 ISO400 para que me diera 75 segundos de exposición en cada fotografía (a foco manual y sin IS activado). Y… magia!

En total fueron 76 imágenes de 75 segundos de exposición cada una (más 30 darks, 20 bias y unos 20 flats) apilados y procesados en Pixinsight y acabados de procesar algo más en Lightroom. EL primer sorprendido fui yo por varios motivos: por las estructuras que se ven en la galaxia espiral de Andrómeda y porque se ven 2 galaxias más, una que esta encima de ella y otra que está en las inmediaciones. Obvaimente las distancias son relativas porque lo que vemos es la distancia aparente como si fuese un fondo 2D, cosa que no es verdad.

De hecho la galaxia de Andrómeda está a una distancia de 2,5 millones de años luz. ¿Sabéis qué significa?

Que si viajásemos, sin parar, a la velocidad de la luz en el vacío, es decir a unos 300000 km/s (trescientos mil km/s) tardaríamos 2,5 millones de años en llegar. Como dato interesante, Andrómeda se acerca a nosotros a una velocidad de uno 300 km/s como veis son datos de vértigo casi difíciles de comprender a nuestra pequeña escala humana.

Estas galaxias que os muestro estan catalogadas en el catálogo Messier. Messier fue un astónomo francés que se dedico a observar y recoger la localización de un compendio de objetos celestes (en el enlace anterior tenéis más explicación) de ahí que los objetos que aparecen en su catálogo se nombren con M y un número. En el caso que nos ocupa, la galaxia de Andrómeda es también conocida como M31, la galaxia que tiene encima, en la foto, se denomina M110 y la que se ve justo «debajo» es M32 (hasta donde mi incipiente conocimiento sobre el tema llega, creo que no tienen nombres propios). Lo que si es posible es encontrar estos mismos objetos en otros catálogos y por ello pueden tener también otros nombres usando uno u otro depende del catálogo al que se quiera hacer referencia e incluso deduzco que algunos se les conoce más por uno u otro nombre.

Aquí os muestro la misma imagen identificada:

De hecho la imagen anterior es un recorte de un encuadre mayor que también me gusta mucho. Encuadrar en el cielo oscuro sin montura GoTo me parece difícil. Yo lo hago con el móvil, usando la aplicación Stellarium y con método de prueba y error puesto que pocos milímetros arriba o abajo, izquierda o derecha puedes tener un encuadre muy lejano. De hecho me costó bastante encuadrar la galaxia y al final tampoco la obtuve como quería situada. Pero como estamos aprendiendo nos tendremos que conformar con estos métodos más rutinarios. Y eso con los objetos más o menos visibles. Con las nebulosa ya ni os cuento, en mi caso una odisea tengo que empezar a buscar constelaciones y afinar muy bien en las estrellas que las definen para intentar encuadrar (una vez más quien tenga monturas GoTo con posiciones memorizadas todo eso que se ahorra).

Y esto es todo por esta entrada. Ya tengo pensado algún que otro objeto de cielo profundo que sea interesante y más o menos fácil para empezar (tengo que buscar más). Eso sí, el blog no se va a especializar en astrofotografía, voy a continuar con la fotografía de naturaleza y la que haga en mis viajes (si es que la dichosa situación Covid se acaba resolviendo con los años). De momento aún me quedan muchos archivos de Escocia por procesar.

Nos leemos y muchas gracias por pasar!

Nebulosas del Corazón y del Alma

A estas alturas, negar que me siento intrigado y muy curioso con el cielo nocturno no creo que sorprenda a nadie. Ya van unas cuantas fotografías de la Vía Láctea en estos años y también algunos paisajes nocturnos donde he aprovechado para identificar estrellas y constelaciones.

Lo que no me había atrevido hasta ahora era introducirme en la astrofotografia. Nadie se vaya a pensar que voy equipado para fotografiar cualquier cosa! Pero si que me atraen mucho los objetos de cielo profundo y me gustaria dar el paso hacia la astrofotografía más seria, pero poco a poco. De momento aprovecho mi equipo fotográfico (cámara + objetivo + trípode) aunque sí que uso una rótula que permite hacer seguimiento estelar. Concretamente una Skywatcher Star Adventurer (versión astrofoto).

Con ella he hecho dos sesiones más o menos serias, la primera casi mejor olvidarla porque fue muy frustrante como todo aquello que se aprende y se practica por primera vez. Esta segunda sesión ha sido algo más productiva.

Lo que se ve en la imagen és un buen montón de estrellas, miles de hecho aunque a simple vista y en cielo de clase Bortle 5 no se puedan observar. El sensor de la cámara si puede.

La dos manchas rojas difuminadas son nebulosas y concretamente la de la parte superior es la nebulosa del Corazón y la de la parte infrerior la nebulosa del Alma.

Lo que se puede ver en la foto, además de las nebulosas son dos clusters (cúmulos) de estrellas, conocidos como NGC869 (h Persei) y NGC884 (X Persei). Si no estoy confundido también se les llama Mel 13 y Mel 14. Lo de NGC es un tipo de clasificación o catálogo (hay muchos tipos y todavía estoy muy verde y me pierdo).

La estrella más amarillenta y brillante de la parte inferior derecha es Miram, de la constelación de Perseo (justamente aproveché para ver algunas perseidas esa noche mientras registraba las imágenes) y tiene una magnitud aparente de 3.75. En realidad es una estrella doble aunque no se pueda apreciar (para estas informaciones os recomiendo que uséis Stellarium).

Para realizar la fotografía necesité 86 tomas de luz (fotos nocturnas de los sujetos) a 1minuto y 6 segundos de exposición con ISO 200 y f/5,6 tomada con una 5D Mk IV y el objetivo EF 70-200 L IS USM (sin el IS activado). Luego se tomaron 15 darks, 20 flats y 20 bias. Todo se procesó en Deep Sky Stacker, luego se pasó por PixInsight y finalmente la última corrección se hizo en Photosop.

A todo esto quiero dejar muy claro que aún estoy verde (casí fosforito 😉 en toma, orientación y procesado) espero poco a poco ir aprendiendo. Por lo pronto tengo mucha ilusión y curiosidad por aprender y descubrir.

Espero que os haya gustado esta entrada, algo diferente. Muchas gracias a tod@s por pasar!

Saludos.

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