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Fail: IC1396 que resultó ser NGC7789

El pasado 13 de junio no solo disparé a M101 (galaxia del Molinete) sinó que también me propuse disparar a la nebulosa de la Trompa de Elefante o IC1396. Me cuesta muchísimo identificar donde pueden estar las nebulosas puesto que pequeñas variaciones en la posición de la cámara son muchos segundos e incluso minutos de arco, bueno siendo sinceros diría que incluso bastantes grados.

Intenté identificar las constelaciones pero ubicar saltando de una a otra es para mí un suplicio con los encuadres de la cámara. A ojo desnudo, todavía, aunque tampoco me parece fácil pero una vez tengo la zona aproximada, hacer la foto e identificar qué parte es la que sale en el encuadre y si debería mover algo más arriba o más abajo… me cuesta horrores. Por este motivo me paso a una montura con goto. Claro, se simplifica una posible función por estar automatizada pero entiendo que se complican otras, ahora tengo que hacer una buena alineación, de hecho tengo que aprender cómo hacerlo todavía.

Como dije, quería intentar la zona de la Nebulosa de la Trompa de Elefante, la que os muestro en esta captura de Stellarium.

En cambio, aunque identifiqué la constelación de Cefeo a ojo desnudo, viendo a través del visor fue todo un equívoco. Tanto es así que confundí las 2 estrellas que veis en el encuadre y que pertenecen a Cefeo (Alfa Cep y Tau Cep) con las dos de la constelación de Casiopea (Alfa Cas o Shedir y Beta Cas o Caph). Sí, ya sé que tienen inclinación diferente, pero como la Star Adventurer es montura ecuatorial al canviar de posición haciendo su recorrido de balanceo me despistó totalmente. A parte de esto no supe identificar más estrellas «singulares» en el encuadre de la cámara para orientarme.

De todo esto me di cuenta después de procesar. Yo aún estaba convencido de que tal vez había acertado la zona aunque no creía haber conseguido el encuadre. Pero es que me fuí y de mucho!. Esta es la fotografía apilada manualmente con Pixinsight y procesada con el mismo programa (estoy muy contento con el procesado) sacada de la cámara réflex Canon EOS 7 D y el objetivo 70-200 f/2,8 a f/6,3, a 70 mm de focal, ISO 800 y 47 s por cada Light.

Está compuesta por 161 Lights, 97 Darks, 76 Bias, 59 flats y 39 Darkflats.En total los Lights integran 2 horas y 6 minutos.

NGC7789 también llamado Cúmulo de la Rosa de Carolina o Cúmulo fantasma en la parte central superior de la imagen.

Lo que me he dado cuenta es que en esta imagen apilada no me salen las rayitas que me salen en otras y creo que es porque el f/ es de 6,3. Cuando es mucho (por ejemplo f/8) o cuando es muy poco (por ejemplo f/2,8 o f/4) si las noto. Claro que no sé el motivo real, podría ser perfectamente casualidad o el conjunto diafragma e ISO…

Así pues, lo que se ve en la imagen es:

De todo esto me di cuenta al intentar identificar, el mosqueo empezó cuando PixInsight no pudo resolver la imagen, tal y como indiqué en la entrada de M101.

Se ve que PixInsight necesita identificar 6 parejas de estrellas o algo así y no hay manera. Os muestro una captura de pantalla de lo que me salía en la consola.

Total que al final obtuve la resolución por la web de astrometry.net:

En fin, de todo se aprende y no seré yo quién se avergüence o se frustre, si lo miro bien, he fotografíado mi primer cúmulo aunque no sea ni de cerca ni de forma espectacular, pero oye… todo es empezar.

Gracias por pasaros!

Luna creciente

Ésta es mi cuarta incursión en fotografiar la luna con una intencionalidad más astronómica pero sin olvidar también la estética y fotográfica que es el motor principal de este blog.

El 27 de julio de 2018 fotografié el eclipse total de luna desde la costa. Aunque fue más bien una fotografia paisajística que una centrada en la luna en sí.

El 16 de julio de 2019 le tocó el turno a un eclipse parcial y esta vez si me centré más en la luna gracias a tener un multiplicador x1,4 (regalo de cumple de mi santa esposa que me aguanta y sabe lo que me gusta).

Y el 9 de abril de 2020 le tocó el turno a una «superluna» que era una luna llena al 99%, ya decreciendo, (a las 3 A.M.) , en pleno confinamiento y desde el balcón de casa, anunciada a bombo y platillo. De hecho el día anunciado para la llamada «superluna» era el dia 8 de abril, que a las 4.32 h estaba a un 99,2% de su crecimiento (en fase creciente) y su tamaño aparente era, supuestamente de un 7,7% mayor, casi me come! Era ironía.

A esa entrada del 9 de abril de 2020 aproveché para dar un pasito más y sacarle los colores (por la composición mineral del regolito en diferentes zonas) que aprendí en un artículo de la web astrosurf.com. También le identifiqué los mares de la luna de forma más o menos «basta» simplemente fijándome en fotografías de la wikipedia e intentando compararlas con mi imágen.

Y ahora viene la cuarta entrada…

El pasado 22 de diciembre, también desde el balcón de casa, y aprovechando que se había despejado de nubes (solo por una estrecha ventana de 40 o 50 minutos) me apeteció fotografiar una luna que no fuese llena y en este caso, a las 21h estaba sobre un 58% (y creciendo). Así que planté el trípode en el balcón, no sin la mirada furtiva de algunos transeuntes (y probablemente vecinos) que no entendían que estaba haciendo y con el objetivo a 200 mm + multiplicador x1,4 + la Canon EOS 7D (factor de recorte x1,6).

En total 448 mm de focal efectiva pero con una rótula en una posición forzada que le costaba mantener la estabilidad a nada que la tocara (esa posición forzada era a causa de la elevación de la luna y la necesidad de sortear esquinas de edificios y la terraza del piso de arriba. A las horas que eran, sobre las 21.30 o 21.40 cuando acabé y con el confinamiento por toque de queda (media de prevención social contra la pandemia Covid-19) no había posibilidad de salir al campo y por ello ni siquiera me lo plantee a las 21 h. Además, el hecho de montar un multiplicador x1,4 y usarlo a la máxima focal del teleobjetivo hace que el foco se vuelva muy blandito y tuve que desechar muchas imágenes posteriormente.

Finalmente, me quedé con una serie de 3 fotografías que saqué mediante bracketing y las uní con Lightroom para sacar una imagen en HDR que posteriormente optimicé en el revelado de la imagen resultante. Aún así, cada vez que la miro me parece decepcionante su tamaño… (me refiero a la magnificación obtenida después del esfuerzo de poner todos los medios de que dispongo). Vale, sí, la luna está a 384400 km de nosotros…

Ésta es la fotografía:

Así que, como no se podía hacer nada más y quería ver los detalles, especialmente en el terminador (la zona justa donde empieza la penumbra) no me quedó nada más que hacer que un recorte al 100% de la imagen donde aproveche para darle un encuadre horizontal para mis propósitos posteriores.

Como veis, con el ajuste de procesado inicial se puede observar aberración cromática en el perfil de la luna (diferentes longitudes de onda, es decir diferentes colores, haciendo foco en diferentes puntos del objetivo, de hecho son menos que milímetros porque en principio este objetivo es bueno y preparado para minimizar esta aberración, pero es lógico que forzándolo tanto algo se note).

En photoshop pude minimizarlo aún más y, con ayuda del enlace de Astrosurf que compartí antes, la reprocesé para exagerar los colores causados por los distintos minerales que componen la superficie lunar. Hasta donde yo he llegado leyendo en diferentes partes parece ser que el más anaranjado es pobre en titanio y las zonas más azuladas son ricas en titanio. Las partes que se mantienen blancas parece ser que son capas vidriosas de material fundido en el impacto de meteoritos que reflejan muchísimo la luz. De hecho parece ser que el motivo por el que no vemos realmente los colores de la Luna des de la Tierra podría ser por la cantidad de luz del Sol reflejada. Insisto todo esto es de lo que he leído en algunas webs, yo no tengo formación al respecto ni tampoco lo he leído a ningún autor de prestigio.

La imagen está muy saturada aposta para que se vieran bien las diferencias de tonalidades.

A continuación lo que hice fue bajar un poco la saturación de la imagen para que no tuviese tanto protagonismo e intentar identificar algunos mares y cráteres de la luna. Tenía especial interés en los del terminador porque creo que es la zona donde más se notan los relieves.

Esta vez usé un programa que os podéis instalar gratuitamente, el Virtual Moon Atlas (también podéis instalar las traducciones, originalmente está en inglés i francés. Funciona en windows pero si tenéis Mac lo podeis usar con cualquier emulador, yo uso el Crossover (que a su vez creo que se basa en wine). Crossover es de pago pero podéis investigar si hay gratuïtos que os puedan servir si solo lo queréis para esto (todo dependerá de si lo soportan).

En líneas rojas y color blanco tenéis la identificación de los mares. En líneas naranjas y letras amarillas, los cráteres (y alguna explanada «amurallada»)

Consultando el Virtual Moon Atlas he podido leer muchas curiosidades de los diferentes accidentes geográficos de la luna. No solo tamaños (básicamente diámetro y altura) y edades aproximadas, aunque la mayoría he deducido que se produjeron en la época conocida como el Gran Bombardeo hace más de 4000 millones de años (hay un artículo en la revista Astronomía del núm 258 de este diciembre en que se habla justamente de esto; el autor es Alberto González Fairén del centro de Astrobiología CSIC/INTA), también he podido conocer el origen de algunos nombres y sus autores.

Uno de estos que me ha llamado la atención por tener la autoría de muchos nombres es Giovanni Battista Riccioli (astrónomo jesuita del s. XVII). De este hombre tengo varias anécdotas que me han divertido. Una de ellas hace referencia a los nombres de los cráteres que he identificado entre los cuales están Alphonsus en honor a Alfonso X el sabio ( 1221- 1284, rey español que entre otras facetas parece que también gustaba de la astronomía) y que aunque otros autores han dado otros nombres parece que el que le dió Riccioli es el que ha perdurado.

Otra de las cosas que me ha parecido curiosa es que uno de los discípulos de Riccioli (1598 – 1671) fue el astrónomo Giovanni Domenico Cassini (1625 – 1712) y de aquí he ido estirando el linaje. Su hijo fue, el también astrónomo, Jacques Cassini (1677 – 1756) también conocido como Cassini II. El hijo de éste también fue astrónomo y se llamaba César-François Cassini de Thury (1714 – 1784) y al que se le conocía como Cassini III o también Cassini de Thury. Le sucedió Jean-Dominique Cassini, conde de Cassini o Cassini IV (1748 – 1845) también astrónomo. Su hijo fue (vaya, o uno de ellos porque no he indagado tanto pero creo que tuvo 5) Alexandre Henri Gabriel de Cassini, vizconde de Cassini o Cassini V, (1781 – 1832) que ya no se dedicó a la astronomía sinó que fue magistrado y botánico.. En toda la wikipedia no he encontrado más datos para seguir tirando del hilo hasta la actualidad. ¿Será que se truncó la saga Cassini con éste último? Como curiosidad tan solo los 2 primeros eran de origen italiano, el resto eran de origen francés.

Disculpadme esta divagación. Habrá a quien no le interese pero a mi me gusta estirar del hilo y seguir secuencias poco más o menos como me he ido yo metiendo en esto: fotografía –> naturaleza –> diferentes aprendizajes en disciplinas de la fotografía y de aquí muchas otras cosas que le son periféricas. En fin… que una cosa lleva a la otra y a la otra etc…

Y hasta aquí esta entrada astronómica.

Saludos!

Reprocesando la galaxia de Andrómeda

Estos días ando trasteando con un programa de procesado de imágenes astronómicas, PixInsight. Si alguien se quiere introducir en él, puede descargarse el programa en su versión de prueba pero ya aviso que es poco intuitivo aunque muy potente. Por ello a parte de leer muchos manuales y ver muchos vídeos también realicé un curso de la mano de Luís Miguel Azorín. Ahora me tocará leer, experimentar, buscar más referencias…

La imágen que os traigo ya la había mostrado en el blog. Se trata dela galaxia de Andrómeda (M31, en el catálogo Messier) que se encuentra situada a una distancia aproximada de unos 2500 años luz. Esta galaxia se encuentra «acompañada» en el encuadre por una galaxia enana, M32, situada en la parte inferior derecha, «pegada» a M31 y que está algo más lejos, a unos 2900 años luz. En la parte superior, a la misma altura el encuadre que M31, se encuentra otra galaxia más, M110, algo más cercana que Andrómenda, a unos 2200 años luz.

No, no me sé toda esta información, suelo informarme en libros, revistas, canales de divulgación que hay en youtube y webs. La más asequible y conocida de todas es wikipedia (os enlazo el catálogo Messier donde podréis ver las distancias y las magnitudes aparentes).

Estoy viendo que tengo que hacerme una firma «más artística». Todo se andará…

No quiero dejar de recomendar un blog de astronomía y astrofotografía, en castellano, con unas explicaciones sublimes, detalladas y muy didácticas para aprender. Se trata del blog Astronomía para todos de Jose Luís Martínez. No hago justícia si hago un listado de sus contenidos más valiosos pero para los no iniciados (yo tampoco soy un «iniciado») recomiendo algunos relacionados con la entrada en la que estamos:

Los catálogos astronómicos

Galaxias

Unidades de distancia astronómica

Magnitud y tamaño aparente de los objetos en el cielo. Brillo superficial y distancia angular.

Realmente este blog se ha convertido en mi blog de cabecera y es tan extenso que voy a necesitar muchos meses e incluso años para leerlo por lo que espero que perdure mucho tiempo en internet. José Luís está haciendo un trabajo de divulgación magnífico.

Os enlazo también la grabación del procesado aunque nos é si tiene mucho interés o más bine ninguno. Tardé 2 horas y media o algo más entre apilar la imágen (eso solo ya tardó casi una hora en PixInsight) y acabar de procesar a mi ritmo, hiperlento e inexperto, poco a poco. Para no aburrir lo he acelerado a x20 y aún así son unos 7 minutos. Valga aunque sea como testimonio puesto que la única intención era la de verme yo mismo al más puro estilo de revisar lo que había hecho y como me pareció curioso lo pongo aquí.

Y no quisiera finalizar la entrada sin felicitar a tod@s l@s lector@s y seguidor@s del blog la fiestas navideñas y la entrada a 2021 que, como esperamos tod@s, nos devuelva algo de normalidad a nuestras vidas.

Feliz Navidad!

Bon Nadal!

Merry Christmas!

Joyeux Noël!

Kilchurn Castle

El castillo Kilchurn es una castillo que data del s XV, construido a orillas del lago Awe, en las Highlands escocesas. Estas fotografías son de nuestra visita por Escocia, en agosto de 2019.

El castillo, actualmente en ruinas, es visitable y sus parajes una autentica pasada para los que somos fotógrafos de paisaje y naturaleza. (+ info).

En estas zonas también hay vacas y toros escoceses, creo que la se las conoce como variedad de las Highlands, y son muy curiosas por lo peludas que son.

Y para acabar os quiero mostrar varias fotografías más del castillo y una de lo que se ve desde una «ventana» de una de las torres.

Nos leemos en la próxima entrada que espero que no sea tan espaciada en el tiempo como esta.

Saludos!

Glencoe (III)

Esta es la tercera y última entrada sobre este bello paraje de las Highlands escocesas, Glencoe. Esta vez encontré un rinconcito con una casa en medio del campo y al lado de un río que me pareció muy bucólico y fotogénico.

Intenté varios encuadres a ver cual consideraba que funcionaba mejor y me satisfacía más.

Incluso se puso a llover…

Y como en todo buen final de lluvia, el arco iris hizo acto de presencia.

Y hasta aquí la trilogía de Glencoe aún hay más maravillas por tierras escocesas pero eso ya será en otras entradas.

Muchas gracias por seguir pasándoos por el blog. Un saludo!

Glencoe (II)

Hace ya algunas semanas que os publique las imágenes de uno de los valles escoceses más bonitos y que a mí me dejó muy impresionada, Glencoe (entrada del blog sobre Glencoe).

Tanto es así que encontraba motivos fotográficos por doquier aunque la luz era muy cambiante en pocos minutos por el rápido avance de las nubes y la amenaza de perturbación que se haría notar. De hecho, creo que fue una de las tardes mejor aprovechadas fotográficamente y que me ha dado material para hacer una trilogía, así que aquí va la 2a entrada sobre este valle.

Como he dicho, los paisajes me parecieron magníficos y si no, juzgad vosotr@s mism@!

Las aguas de estos ríos, por los minerales por los cuales pasa, adquiere una tonalidad oscura en gran parte de las zonas de Escocia que visitamos y des del primer momento me recordó a un refresco de cola, de hecho el agua del lago Ness también tenía esa tonalidad (entrada del blog sobre el lago Ness).

El valle era visualmente muy fotogénico.

De pronto, giré la vista 180º al encuadre anterior y me di cuenta que el tiempo había cambiado rápidamente y se volvió amenazador.

¿Nos íbamos a mojar? Todo apunta a que sí…

Y para finalizar una de las fotografías que más me gustaron de esa tarde (aunque en la próxima entrada veréis que tal vez no la que más).

Hasta la próxima entrada. Nos leemos!

Los mares de la Luna

El pasado miércoles 8 de abril tuvo lugar una superluna con un máximo de 99,2% de plenitud, a las 4:36 h de la madrugada, hora Madrid – Paris – Berlín o lo que es lo mismo, para el mes de abril en el hemisferio norte, CEST ( Central European Summer Time) o lo que es lo mismo, UTC+2 (Universal Coordinated Time). A esa hora su tamaño era un 7,7% mayor de la media habitual (datos leídos de la app Photopills).

La verdad es que la podríamos llamar como superluna de confinamiento por las medidas a las que estamos sujetos por prevención del coronavirus que tiene en jaque al mundo entero, por lo menos en esta primera mitad de 2020.

De hecho casi no me entero ni llego a pensar en ello si no fuera por varias fotografías que vi por instagram (en estos momentos es el aparador o galería fotográfica de moda). La primera que me impactó y me puso sobre aviso fue la de Jordi Casanovas (buscadlo en instagram y en 500px.com/JordiCasanovas y disfrutad de su galería). Así que el dia 9 de abril, a las 4 de la mañana, pretendía hacer yo mi versión pero ya no era superluna, era simplemente luna llena ya entrando en fase decreciente (95,7%). Creo que se puede llamar como luna gibosa. Suerte que me desperté un poco antes y me di cuenta que empezaban a venir nubes por lo que me puse a fotografiar (total, poca variación o ninguna iba a haber), sobre las 3.15 de la mañana, desde mi pequeño balcón.

A todo eso que me fuí a dormir más feliz que unas castañuelas y con el «espiritu» reconfortado por poder hacer lo que más me gusta y pensando en lo que dusfrutaría hoy en procesar la toma.

Y esta mañana (9 de abril) al curiosear a mis contactos de instagram, me encuentro una espectacular fotografía de la Luna de Antoni Cladera, fotógrafo del equipo Photopills, (buscadlo también en instagram y en su web) en la que había sacado colores a la luna. Y a mi intención, ya inicial, de identificar lo que pudiera de la geografía lunar se unió la curiosidad por saber como se podrían sacar esos tonos a la luna, fruto de los distintos minerales que la conforman (basalto, silicatos, feldespatos…).

Y dicho y hecho, me puse a buscar y encontré este artículo del portal Astrosurf sobre el procesado de la Luna. Este es el resultado conseguido:

Personalmente, tal vez porque sea mi primera vez con este procesado, estoy muy contento.

Como os dije, mi curiosidad por aprender de aquello que fotografío me llevó a buscar información sobre la Luna y a pasar ratos muy agradables aprendiendo cosas que no sabía (el conocimiento está al alcance en nuestros tiempos modernos pero en la sobreinformación en la que vivimos eso no basta, hace falta que te pique el interés y la motivación para realmente aprender). La verdad és que la astrofotografía és un campo en el que hago incursiones muy tímidas y de principiantes (alguna nocturna con estrellas, alguna Vía Láctea cerca de casa, algún intento de hacer trazos de estrellas…) y me gustaría profundizar bastante más.

Mi intención inicial era identificar algunos mares (esas manchas oscuras que se ven) que realmente es depósito de material volcánico que, en observaciones en siglos anteriores, dieron a los astrónomos esa percepción de «mares», pero reconozco que la curiosidad por algunos cráteres me pudo. Hice los 3 que pude identificar mejor. Lo de los cráteres es una locura!

Lo que no pone «mare» són los 3 cráteres: Tycho, Plato y Copernicus, que he sabido identificar.

Pero una de las cosas que no quiero es engañar a nadie. La Luna parece de buen tamaño en el fotograma pero realmente no lo es. La tuve que fotografiar con un 70-200 a 200mm i un multiplicador 1,4; es decir a 280 mm. Pero es que además no usé la full frame sinó una cámara APSC (la 7D, la Mk I) que da un factor de recorte de x1,6 con lo que realmente fue un 448mm. Pero ni con esas, tuve que recortar bastante la imagen. Atentos a la decepción…

Para aquellos a los que os guste, como a mí, os dejo unos enlaces, mayoritariamente a la Wikipedia que he consultado para documentarme:

Geología de la Luna (fuente Wikipedia): explica las diferentes teorías de formación de la Luna, el paisaje lunar, la superfície lunar, la composición…

Anexo: mares lunares (fuente wikipedia): listado de mares i oceanos con coordenadas (en los enlaces de sus recursos podeis ver los valles, cráteres….)

Entrada titulada «Un poco de geografía lunar» de la web astroaficion.com

Entrada «Sacar los colores a la Luna» de la web astrosurf.com (tiene un protocolo de procesado para una versión ya antingua de Photoshop pero que se puede seguir bastante bien con la versión actual, claro, si no estás totalmente oxidado como yo, que solo uso Lightroom).

Espero que hayáis disfrutado de esta entrada.

Hasta la siguiente!

Buitre común

En este tiempo de confinamiento y para muchos, de estresante teletrabajo (incluso más que trabajando «in situ»), hay que marcarse horarios y buscar momentos que le reconforten a uno el alma. Es momento de acabar de procesar esas fotos que no tenían fecha prevista, esos álbumes que se quedaron a medias, esos tesoros en bruto escondidos en el archivo a medio camino entre descartes y fotografías que pasaron el corte personal en espera de nuevo aprendizaje del procesado o de mejoras en el motor del mismo…

En este caso os muestro 3 fotografías de un mismo ejemplar de Gyps fulvus o lo que es lo mismo, de buitre común. Es un ejemplar en semicautividad en el parque animalario Aran Park. Sinceramente no soy demasiado de estos parques pero los prefiero a los zoos, su evolución y mejora en la reproducción del hábitat es notoria y en éste que pude visitar, además eran especies autóctonas (al menos en su mayoría) aunque desconozco su procedencia (si ya nacieron en cautividad, si son animales recuperados con algún impedimento para su liberación…).

Y ahora un retrato de «cara» para mostrar detalles.

Finalizo con un enlace a la ficha del buitre común de la web de Aran Park.

Resumen de entradas del 2019

Hoy, último día del año, ha sido mi momento elegido para echar la vista atrás y recopilar los títulos (y enlaces si clicas en ellos) de las entradas que he publicado en el blog este 2019.

Nature Shots lleva en activo en esta dirección des de 2011, un par de años antes tenia otra dirección en el servidor gratuito de wordpress, durante estos años todo ha cambiado: mi situación personal, situación familiar, mi situación laboral, proyectos fotográficos, viajes familiares pero con carácter fotográfico, altos y bajos en la fotografía por factores externos e internos… pero este 2019 decidí remontar sin imponerme ningún ritmo, ninguna prisa por tenerlo todo al día, sin temática concreta, sin menospreciar mi archivo inédito y por ende sacándolo a la luz cada vez que me apetece.

Así que, aquí va el resumen de entradas de 2019!

Feliz 2020!

Era Artiga de Lin (II)

A pocos días para que acabe el año voy a intentar acabar las entradas sobre otoño que aún me quedan de la escapada que hice en noviembre por la Val d’Aran y zonas colindantes. Sinceramente no creo que las acabe antes de finalizar 2019, probablemente me quede alguna pendiente. Lo intentaré concentrando más entradas esta semana.

La que estáis leyendo es la segunda entrada sobre este maravilloso y espectacular paraje de Artiga de Lin. Estuve hace años por la zona en verano pero recomiendo muy mucho visitarla en otoño. Fue espectacular!

Si os perdisteis la primera de las entradas podéis ir a ella haciendo CLICK AQUÍ

En el momento de descubrir la zona con un paseo muy agradable se dispuso a llover, situación que junto con el cielo tapado, hicieron que los colores que veíamos en retina fuesen ya de «per se» saturados. Además tuvimos incluso momentos de niebla pasajera que le dieron una atmósfera aún más espectacular si cabe.

En las siguientes imágenes podréis ver o por lo menos intuir la espectacularidad de la zona.

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