Fotografía con móvil

Hace muchos años que soy un apasionado de la fotografía y en este tiempo me he encontrado con multitud de situaciones. Desde aquellas en las que uno aprendre cosas nuevas y pasa por la fase de hacerse cansino con lo mismo, pasando por la de tener multitud de proyectos por fotografiar, planificar todas las vacaciones (y las de tu familia) en base a la fotografía… hasta momentos de agobio por no poder compaginarlo con las obligaciones laborales, puntas de trabajo, objetivos marcados inalcanzables por viajes carísimos, o momentos imposibles de viajar por no tener disposición y estar ligado al horario laboral (sí, claro, alguien puede pensar, pues déjalo! Pero eso solo es romanticismo, no paga facturas y aunque puede que haya a quien le salga bien son muchos los que se estrellan y empezar algo así con cargas familiares… no va conmigo).

Otra fase típica es el enfriamiento. Llevar tanto tiempo sin poder hacer fotografía que parece que la creatividad se amuerma y ya parece que no encuetras interés en ninguna parte. A mi eso se me cura yendo a sitios donde no he estado y que por tanto me permite una mirada totalmente «virgen» o bien yendo a sitios que conozco dónde hace tiempo que no he estado.

Más allá de que uno esté en fase de aprendizaje, debo decir que ver multitud de fotos parecidas en las redes sociales (y hemos pasado por unas cuantas en boga) no siempre ayuda, más bien no a querer hacer lo mismo. Otras veces si que dan ganar de ir a tal o cual localización pero más que por la foto en sí, por la posible vivencia de haber estado.

Y otra fase claro está, es la del armario, el no coger ya la cámara y el mochilote por no querer llevar peso a cuestas, eso nos pasa sobretodo cuando nos vamos haciendo mayores o bien cuando vamos con família y hay que llevar de todo a cuestas o casi.

A veces me parece que voy saltando de una fase a otra, la verdad. Situaciones que cambian, momentos no óptimos…

Yo era de los puristas, solo réflex, solo filtros, solor optimizar la foto no guarrearla con programas de edición… y aún lo soy (excepto en astrofotografía que hace falta mucho procesado con mucha programación informática detrás por parte de los creadores, no es hacer una foto y ya) pero eso no quita que en algunos momentos me apetezca fotografiar algo que estoy viendo y como no llevo la cámara a cuestas pues… móvil! ¿Por qué no? Cada unos se lo puede tomar como quiera, para mi es más bien un ejercicio de composición y seguir entrenando el ojo. Mi móvil no hace especialmente fotos de mucha calidad técnica (píxeles, rango dinámico…) pero si suficiente para jugar un rato con él.

Os dejo unas muestras de últimos de agosto (¿y por qué lo publico ahora? por lo de siempre tiempo, trabajo y otros menesteres, situaciones y personas que también requieren de mi atención y tiempo).

Saludos y hasta la próxima entrada!