Glencoe (II)

Hace ya algunas semanas que os publique las imágenes de uno de los valles escoceses más bonitos y que a mí me dejó muy impresionada, Glencoe (entrada del blog sobre Glencoe).

Tanto es así que encontraba motivos fotográficos por doquier aunque la luz era muy cambiante en pocos minutos por el rápido avance de las nubes y la amenaza de perturbación que se haría notar. De hecho, creo que fue una de las tardes mejor aprovechadas fotográficamente y que me ha dado material para hacer una trilogía, así que aquí va la 2a entrada sobre este valle.

Como he dicho, los paisajes me parecieron magníficos y si no, juzgad vosotr@s mism@!

Las aguas de estos ríos, por los minerales por los cuales pasa, adquiere una tonalidad oscura en gran parte de las zonas de Escocia que visitamos y des del primer momento me recordó a un refresco de cola, de hecho el agua del lago Ness también tenía esa tonalidad (entrada del blog sobre el lago Ness).

El valle era visualmente muy fotogénico.

De pronto, giré la vista 180º al encuadre anterior y me di cuenta que el tiempo había cambiado rápidamente y se volvió amenazador.

¿Nos íbamos a mojar? Todo apunta a que sí…

Y para finalizar una de las fotografías que más me gustaron de esa tarde (aunque en la próxima entrada veréis que tal vez no la que más).

Hasta la próxima entrada. Nos leemos!